Corea del Norte reafirmó su decisión de fortalecer su capacidad nuclear y descartó nuevamente cualquier posibilidad de avanzar hacia la desnuclearización, en medio de crecientes tensiones regionales y preocupaciones internacionales sobre el desarrollo de su arsenal estratégico.

El líder norcoreano, Kim Jong-un, anunció planes para incrementar las capacidades nucleares del país “a un ritmo exponencial”, mientras medios estatales difundieron imágenes de una instalación que autoridades de Corea del Sur consideran una posible nueva planta de enriquecimiento de uranio.

La declaración se produjo días después de que el Ministerio de Asuntos Exteriores norcoreano rechazara los llamados a la desnuclearización realizados por los integrantes del llamado Quad, conformado por Estados Unidos, Japón, India y Australia.

Desde hace varios años, Pyongyang ha reforzado su posición respecto a su programa nuclear. En 2023 incorporó a su Constitución una política de desarrollo de fuerzas nucleares y posteriormente adoptó disposiciones que contemplan el uso automático de armas nucleares bajo determinados escenarios de amenaza a su liderazgo o estructura de mando.

De acuerdo con la Evaluación Anual de Amenazas 2026 de la comunidad de inteligencia estadounidense, Corea del Norte mantiene una estrategia orientada a ampliar tanto la cantidad como la sofisticación de sus armas nucleares y sistemas de lanzamiento. Informes previos también señalaron que el régimen ha priorizado el desarrollo de armas nucleares tácticas y de nuevas capacidades para su despliegue.

Las autoridades estadounidenses sostienen que los misiles norcoreanos tienen capacidad para alcanzar objetivos en Corea del Sur y Japón, mientras continúan los esfuerzos para perfeccionar sistemas de mayor alcance. Además, analistas consideran que la cooperación entre Pyongyang y Moscú podría haber contribuido al avance tecnológico de algunos programas militares norcoreanos.

La cantidad exacta de ojivas nucleares que posee Corea del Norte sigue siendo desconocida debido a la falta de mecanismos independientes de verificación. Sin embargo, diversas estimaciones internacionales calculan que el país dispone de material fisible suficiente para producir varias decenas de armas nucleares.

Especialistas en control de armamento consideran que, aunque la desnuclearización continúa siendo un objetivo de largo plazo para Estados Unidos y sus aliados, las condiciones actuales hacen improbable una reducción significativa del arsenal norcoreano sin un proceso previo de estabilización diplomática entre Washington y Pyongyang.

Respecto a una posible nueva prueba nuclear, diversos informes de inteligencia sostienen que Corea del Norte cuenta con instalaciones preparadas para realizar un nuevo ensayo cuando así lo decida. No obstante, algunos expertos consideran que el régimen podría esperar hasta requerir la validación técnica de un nuevo diseño de ojiva.

Corea del Norte ha realizado seis pruebas nucleares desde 2006. La más reciente ocurrió en 2017, cuando el gobierno norcoreano aseguró haber probado una bomba de hidrógeno apta para ser transportada mediante un misil balístico intercontinental.

El programa nuclear continúa siendo considerado por el gobierno de Kim Jong-un como un elemento central de su estrategia de disuasión y seguridad nacional, postura que hasta ahora no muestra señales de modificación.

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