Un tribunal francés condenó a un hombre por homicidio involuntario tras determinar que el pitbull que había importado ilegalmente y entrenado para morder fue responsable de la muerte de su novia embarazada durante un paseo en un bosque del norte de Francia.
La justicia de la ciudad de Soissons sentenció a Christophe Ellul, de 51 años, a cuatro años de prisión con suspensión de pena y ordenó el sacrificio del perro, un american pitbull terrier llamado Curtis.
La resolución se produce pese a las campañas impulsadas por defensores de los animales que buscaban evitar la eutanasia del can. Una petición pública reunió más de 80 mil firmas para solicitar que el animal fuera trasladado a un refugio especializado en lugar de ser sacrificado.
Los hechos ocurrieron en noviembre de 2019, cuando Elisa Pilarski, de 29 años y embarazada de seis meses, fue atacada mortalmente mientras paseaba al perro en un bosque cercano a Soissons. Su cuerpo fue hallado con alrededor de 50 mordeduras.
De acuerdo con la investigación, antes de morir la mujer logró comunicarse telefónicamente con su pareja para pedir ayuda. En ese momento, Ellul se encontraba trabajando en un aeropuerto ubicado en las afueras de París.
Durante varios años, el acusado sostuvo que el ataque había sido cometido por perros de caza que se encontraban en la zona. Sin embargo, los análisis genéticos realizados por los investigadores confirmaron que las mordeduras correspondían a Curtis.
El perro, que actualmente tiene ocho años y medio de edad, ha permanecido más de seis años en una perrera desde el incidente mientras se desarrollaba el proceso judicial.
La investigación también reveló que el animal había sido introducido ilegalmente a Francia desde los Países Bajos. La legislación francesa prohíbe la importación de pitbulls, una raza clasificada dentro de las categorías de perros considerados potencialmente peligrosos.
El caso generó una amplia atención pública en Francia y reabrió el debate sobre la tenencia de perros de razas consideradas de riesgo, así como sobre la responsabilidad legal de sus propietarios ante ataques con consecuencias fatales.






