El Gobierno de Cuba anunció la apertura a la inversión privada de diversos sectores de la economía, entre ellos las gasolineras, farmacias, energías renovables, operaciones petroleras y mineras, como parte de las reformas económicas aprobadas por la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Las medidas representan uno de los cambios más significativos en el modelo económico cubano, al reducir el número de actividades que durante décadas estuvieron reservadas exclusivamente al Estado y prohibidas para el capital privado de origen nacional.

La reforma permitirá la participación de inversionistas privados en áreas como residencias para adultos mayores, terminales de pasajeros y de carga, instalaciones portuarias, importación de vehículos, proyectos de energías renovables y algunas actividades vinculadas con la industria petrolera y minera, bajo condiciones establecidas por el Gobierno.

Las autoridades cubanas señalaron que estas modificaciones buscan atender la crisis económica que enfrenta el país, agravada por las sanciones impuestas por Estados Unidos.

En ese contexto, el Gobierno cubano afirmó que las medidas adoptadas por la administración del presidente Donald Trump han afectado severamente la economía nacional, particularmente al sector energético y al turismo.

Durante una sesión del Parlamento, el primer ministro Manuel Marrero informó que siete cadenas hoteleras internacionales dejaron de operar en la isla como consecuencia de las restricciones y de la amenaza de sanciones estadounidenses contra empresas extranjeras.

Según el funcionario, esas compañías administraban el 46 por ciento de las más de 80 mil habitaciones hoteleras existentes en el país. Añadió que actualmente el 73 por ciento de las instalaciones hoteleras permanece cerrado, situación que mantiene en incertidumbre alrededor de 25 mil empleos vinculados al sector.

Marrero señaló que el turismo, considerado una de las principales fuentes de divisas para Cuba, enfrenta una parálisis casi total debido al endurecimiento de las sanciones y a las dificultades para el suministro de combustible.

El Gobierno cubano sostiene que el embargo económico y las restricciones adicionales impuestas por Estados Unidos han contribuido al deterioro de la economía, marcado por apagones, escasez de alimentos, combustibles, medicamentos y agua potable.

Shares: