El papa León XIV exhortó a profesores de religión a fomentar en los jóvenes la “libertad interior” y el pensamiento crítico, como herramientas esenciales para enfrentar una época marcada por la sobrecarga de estímulos y la confusión emocional.
Durante una audiencia en el Aula Pablo VI con participantes del Encuentro Nacional de Profesores de Religión Católica de Italia, el pontífice subrayó que los estudiantes no requieren “respuestas prefabricadas”, sino acompañamiento cercano y honesto frente a las grandes preguntas de la vida.
Jóvenes entre la apatía y la inquietud
León XIV advirtió que detrás de la aparente indiferencia de muchos jóvenes se esconde una profunda inquietud. “El hombre no puede vivir sin verdad y significados auténticos”, señaló, al destacar que muchos sienten intensamente, pero no logran expresar lo que experimentan.
En ese sentido, llamó a los docentes a ayudarles a identificar su propia voz interior y evitar que esta quede sepultada por el “ruido” del entorno actual.
Educación para la libertad y la reflexión
El pontífice defendió que la educación debe formar personas capaces de escucharse a sí mismas, desarrollando tanto la libertad interior como el pensamiento crítico. Afirmó además que fe y razón no son opuestas, sino “compañeras de viaje” en la formación integral.
También destacó el valor cultural de la enseñanza religiosa, al considerarla clave para comprender la historia, el arte y las dinámicas sociales que han moldeado a las sociedades.
Laicidad y papel del docente
León XIV precisó que la verdadera laicidad no excluye la religión, sino que puede integrarla como un recurso educativo. Frente a los retos actuales del sistema educativo, pidió a los profesores convertirse en “coreógrafos de la esperanza” y referentes creíbles para sus alumnos.
Finalmente, reconoció la labor “silenciosa” de los docentes, a quienes definió como piezas fundamentales en la construcción de una alianza educativa capaz de responder a los desafíos contemporáneos.





