La de Hoy Querétaro
El negocio publicitario de OpenAI superó los 100 millones de dólares en ingresos recurrentes anualizados en menos de dos meses desde su lanzamiento en Estados Unidos, consolidándose como una nueva vía estratégica de monetización para la compañía.
El programa piloto, iniciado en enero, permite integrar anuncios tanto para usuarios gratuitos como para suscriptores de ChatGPT Go, en un modelo que busca equilibrar ingresos con experiencia de usuario.
Esta iniciativa posiciona a OpenAI frente a competidores como Anthropic, que incluso ha cuestionado públicamente este tipo de estrategias, destacando la creciente competencia en el sector de la inteligencia artificial.
Actualmente, la empresa colabora con más de 600 anunciantes y, según reportes internos, no ha registrado afectaciones en los indicadores de privacidad ni en la confianza de los usuarios. Como parte de su expansión, el programa se extenderá a mercados como Canadá, Australia y Nueva Zelanda.
El modelo publicitario contempla la aparición de anuncios únicamente al final de las interacciones, claramente identificados y sin interferir en el contenido generado por el chatbot. Además, la compañía ha establecido restricciones en temas sensibles como política, salud mental y medicina, así como la exclusión de menores de 18 años.
De acuerdo con datos del programa, alrededor del 85 % de los usuarios en Estados Unidos tienen habilitada esta función, aunque menos del 20 % interactúa con ella diariamente, lo que refleja un despliegue gradual enfocado en perfeccionar la segmentación.
El avance de este modelo abre nuevas oportunidades para marcas interesadas en conectar con audiencias específicas, incluida la comunidad hispana, a través de herramientas basadas en inteligencia artificial.
Pese a las críticas, los resultados financieros iniciales respaldan la viabilidad de este esquema híbrido, que combina servicios digitales con publicidad, y refuerzan la posición de OpenAI dentro del ecosistema tecnológico global.
La empresa ha señalado que continuará ajustando el programa con base en el aprendizaje obtenido, con el objetivo de mantener la utilidad de la plataforma como asistente confiable sin saturar la experiencia del usuario.






