La Organización Mundial de la Salud advirtió este lunes que la Ébola en la República Democrática del Congo representa una epidemia “extremadamente grave y difícil”, debido a la rápida propagación del virus y las complicaciones para contener el brote.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, señaló durante una reunión virtual organizada por los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades que la detección tardía de los primeros casos, la inseguridad en las regiones afectadas, la desconfianza de parte de la población y la falta de una vacuna contra la cepa Bundibugyo han dificultado la respuesta sanitaria.
“Estamos intensificando las operaciones con carácter de urgencia, pero por el momento la epidemia avanza más rápido que nosotros”, afirmó Tedros ante ministros de salud africanos.
El titular de la OMS indicó que viajará a República Democrática del Congo acompañado por Chikwe Ihekewazu, responsable de emergencias sanitarias de la organización.
La OMS confirmó hasta ahora 101 casos de ébola y diez fallecimientos en territorio congoleño; sin embargo, Tedros advirtió que el alcance real podría ser mucho mayor, ya que existen alrededor de 900 casos posibles y 220 muertes sospechosas relacionadas con el brote.
República Democrática del Congo declaró oficialmente el brote el pasado 15 de mayo, provocado por la cepa Bundibugyo, mientras que la OMS elevó la semana pasada el nivel de riesgo de la epidemia de “alto” a “muy alto”.
Las autoridades sanitarias realizan labores para reforzar las medidas de contención, entre ellas el aislamiento de personas que estuvieron en contacto con posibles contagiados y acciones para recuperar la confianza de la población.
Tedros alertó que los países vecinos de República Democrática del Congo enfrentan un riesgo elevado de propagación y pidió actuar “de inmediato” para evitar una expansión regional.
De acuerdo con los CDC África, diez países africanos están actualmente en riesgo por el brote, además de República Democrática del Congo y Uganda.
El ébola es una enfermedad viral altamente letal que se transmite mediante contacto directo con fluidos corporales y puede provocar fiebre hemorrágica y fallas multiorgánicas.
Según la OMS, el virus ha causado más de 15 mil muertes en África durante los últimos 50 años y presenta una tasa de mortalidad de entre 25 y 90 por ciento, aunque es menos contagioso que enfermedades como el covid-19 o el sarampión.




