Las autoridades francesas han comenzado a cancelar y posponer múltiples eventos públicos ante la intensa ola de calor que afecta al país, con temperaturas que se espera alcancen hasta los 40 grados Celsius durante el fin de semana, además de noches tropicales que incrementan el riesgo para la población.
La Prefectura de Policía de París solicitó a organizadores de eventos deportivos al aire libre en la capital y sus alrededores que los aplacen o cancelen, al advertir sobre los riesgos sanitarios derivados de las altas temperaturas. En algunos casos, ante la negativa de organizadores, se emitieron decretos de prohibición.
El episodio de calor, que inició este jueves, ha llevado a las autoridades a activar medidas de emergencia en distintas regiones, mientras el servicio meteorológico Météo-France colocó a la mitad del país bajo vigilancia naranja, el segundo nivel más alto de alerta.
En el ámbito deportivo y cultural, varias actividades han sido suspendidas, incluidas celebraciones de la Fiesta de la Música en distintas localidades. Entre ellas, Brive-la-Gaillarde y Claye-Souilly cancelaron sus eventos por completo, mientras que otras ciudades como Le Teich, Ecommoy y Saint-Savinien-sur-Charente también decidieron suspender sus festividades.
En Angers, el evento se mantiene, aunque uno de los conciertos fue aplazado como medida preventiva.
La emergencia climática ya ha tenido consecuencias fatales. En las afueras de París, un hombre de 30 años murió tras sufrir una parada cardiorrespiratoria mientras practicaba atletismo, un caso que las autoridades investigan aunque podría estar relacionado con las altas temperaturas.
Asimismo, el Ministerio de Educación anunció el aplazamiento de exámenes orales del bachillerato en la Academia de Poitiers, reprogramándolos una semana más tarde debido a las condiciones extremas del clima.
Las autoridades francesas mantienen la alerta ante la persistencia del calor extremo y llaman a la población a extremar precauciones.





