El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, rechazó el plan de paz de 15 puntos impulsado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y afirmó que las fuerzas israelíes no se retirarán de Gaza hasta que Hamás sea desarmado de manera efectiva.

Durante una reunión de gabinete, Netanyahu sostuvo que Israel no aceptará un retiro militar mientras persistan amenazas contra sus tropas y ciudadanos. Señaló que el desarme de Hamás deberá ser real y no limitarse a un acuerdo que resulte insuficiente para garantizar la seguridad de Israel.

La postura del primer ministro contradice uno de los principales puntos planteados por la administración Trump, que contempla el desarme de Hamás y otros grupos armados, seguido del retiro progresivo de las fuerzas israelíes y un proceso de reconstrucción de Gaza.

Hamás afirmó que mantiene su compromiso con la hoja de ruta acordada con los mediadores y la llamada Junta de Paz. El grupo condicionó la entrega de su armamento pesado al cese de las acciones militares israelíes, el retiro de sus fuerzas de Gaza, la reapertura de los cruces fronterizos, el ingreso de ayuda humanitaria y el inicio de la reconstrucción.

Netanyahu enfrenta presión interna

La decisión representa un nuevo obstáculo para el plan de Trump y coloca a Netanyahu ante una posición complicada frente a Estados Unidos y los sectores de línea dura de su coalición de gobierno.

El primer ministro señaló que mantiene conversaciones con funcionarios estadounidenses para definir los siguientes pasos y reconoció que existen elementos del proyecto que Israel acepta y otros que considera inaceptables.

La presión también proviene de integrantes de su gobierno que rechazan cualquier concesión relacionada con Gaza. El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, calificó el proyecto como inaceptable y ha respaldado la posibilidad de frenar su implementación.

El plan contempla la creación de una Junta de Paz encargada de supervisar el cumplimiento del acuerdo, además del desarme de Hamás, el retiro de las tropas israelíes y la reconstrucción del territorio palestino.

Crisis humanitaria en Gaza

La situación humanitaria continúa siendo uno de los principales desafíos para cualquier acuerdo.

De acuerdo con Naciones Unidas, alrededor de 1.9 millones de personas, cerca de 90 por ciento de la población de Gaza, han sido desplazadas desde el inicio de la guerra.

El organismo también ha advertido sobre las dificultades para acceder a alimentos, agua potable, atención médica y refugio adecuado para más de dos millones de palestinos.

El conflicto comenzó después del ataque encabezado por Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023, que dejó alrededor de 1,200 personas muertas y 251 rehenes, según las autoridades israelíes.

La posterior ofensiva militar israelí en Gaza ha dejado más de 73 mil personas muertas, de acuerdo con el Ministerio de Salud de Gaza. Sus cifras no distinguen entre combatientes y civiles.

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