La misión de observación electoral de Cataluña informó que la segunda vuelta presidencial en Colombia se desarrolló de manera tranquila y sin incidentes relevantes, aunque advirtió la existencia de problemas estructurales que continúan afectando el ejercicio pleno del voto en algunas regiones del país.

Sandra Segarra, integrante de la organización International Action For Peace (IAP) y miembro de la misión, señaló que la jornada transcurrió dentro de la normalidad y en un ambiente pacífico, sin que se registraran hechos significativos durante el proceso de votación.

De acuerdo con el conteo preliminar citado por los observadores, Abelardo de la Espriella obtuvo 12.9 millones de votos, mientras que Iván Cepeda alcanzó 12.7 millones. La diferencia fue de 250 mil 830 sufragios, equivalente a 0.96 puntos porcentuales, una de las contiendas más cerradas de los últimos años en Colombia.

El informe preliminar fue elaborado a partir de una observación realizada en dos etapas. La primera incluyó reuniones con organizaciones de derechos humanos y de la sociedad civil, mientras que la segunda consistió en el despliegue de observadores en 44 centros de votación ubicados en distintas regiones del país.

Entre los principales hallazgos, la misión identificó prácticas como el traslado irregular de votantes, casos de constreñimiento al elector y condiciones de violencia que, en determinadas zonas, limitan el libre ejercicio del sufragio.

La diputada catalana Beatriz Silva indicó que la misión no observó directamente casos de compra de votos, aunque señaló que las denuncias presentadas deberán ser investigadas por las autoridades competentes. Estas declaraciones se producen en medio de la impugnación de resultados en 33 mil mesas de votación por parte de la campaña de Cepeda.

Los observadores también reportaron la utilización de teléfonos celulares en centros de votación, pese a las restricciones existentes durante la jornada electoral.

Asimismo, la misión condenó el asesinato del periodista Cristian Herrera, ocurrido a principios de mes en la ciudad de Cúcuta. Los observadores señalaron que el comunicador había recibido amenazas relacionadas con su trabajo periodístico en la frontera entre Colombia y Venezuela.

Finalmente, el informe destacó que Colombia atraviesa un escenario de alta polarización política, situación que mantiene la atención pública centrada en el proceso de escrutinio y en la confirmación oficial de los resultados electorales.

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