A casi dos semanas de los terremotos que devastaron parte del norte de Venezuela, el hospital de campaña instalado por la cooperación española en el Parque del Este, en Caracas, se ha convertido en un punto de atención para cientos de personas que, además de lesiones físicas, enfrentan las secuelas psicológicas del desastre.

Cada jornada, autobuses trasladan a familias desde los campamentos temporales habilitados por el Gobierno venezolano hasta este centro médico, donde especialistas atienden padecimientos que van desde enfermedades crónicas y problemas pediátricos hasta cuadros de ansiedad y estrés derivados de los sismos.

Entre los pacientes se encuentra Génesis Tovar, de 19 años, quien vive con su hijo de cinco meses en un albergue tras abandonar su vivienda en La Guaira por los daños estructurales que sufrió. La joven asegura que, desde el terremoto, su bebé presenta problemas para dormir y molestias estomacales, situación que atribuye al estrés que ambos han vivido.

En otra de las áreas del hospital, los hijos de Dalianys Vázquez reciben atención médica mientras dibujan para hacer más llevadera la espera. Una de las niñas, al ser cuestionada por una pediatra sobre qué le preocupa, respondió con una sola palabra: “el terremoto”, reflejando el impacto emocional que la tragedia ha dejado en los menores.

Atienden hasta 200 personas por día

El hospital, impulsado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid), comenzó operaciones el pasado sábado y en su primer día completo alcanzó su capacidad máxima de atención, con más de 200 pacientes durante una jornada de 12 horas.

La directora de operaciones del hospital, María Ángeles Comino, explicó que además de personas provenientes de los refugios temporales, también reciben a habitantes de Caracas que acuden por iniciativa propia al conocer la existencia del servicio.

El equipo médico está integrado por especialistas españoles en pediatría, ginecología, obstetricia, traumatología, fisioterapia y cirugía, además de personal de apoyo para la atención de heridas y seguimiento de pacientes.

La salud mental, una de las principales necesidades

Además de la atención médica, el hospital cuenta con un psicólogo y un psiquiatra, debido a la alta demanda de apoyo emocional entre quienes sobrevivieron al desastre.

Belkis, una mujer de edad avanzada que vive sola en Caracas, relató que aún revive el miedo que sintió al descender apresuradamente los cuatro pisos de su edificio durante los sismos.

“Las paredes me llevaban y me traían, las escaleras se movían”, recordó al describir aquellos minutos que, asegura, marcaron su vida. Desde entonces, evita utilizar las escaleras de su edificio y decidió acudir al hospital para recibir atención psicológica, además de revisar una lesión en la rodilla que sufrió ese día.

Aunque muchas de las lesiones físicas ya han comenzado a sanar, médicos y especialistas coinciden en que el impacto emocional del doble terremoto continúa presente entre miles de sobrevivientes, quienes aún enfrentan el temor y la incertidumbre que dejó una de las peores tragedias recientes en Venezuela.

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