Las urnas cerraron este domingo en Hungría tras una elección parlamentaria altamente competida, caracterizada por una participación histórica que no se veía desde la caída del comunismo en el país.
De acuerdo con la Oficina Electoral Nacional, cerca del 78 por ciento de los votantes habilitados ya había acudido a las urnas antes del cierre, cifra que superó el 80 por ciento en varias regiones, incluida la capital, Budapest, así como en zonas occidentales como Győr-Moson-Sopron y Vas.
La jornada estuvo marcada por largas filas en diversos centros de votación hasta el último momento, reflejo del alto interés ciudadano en una contienda que ha captado la atención tanto a nivel nacional como internacional.
El actual primer ministro, Viktor Orbán, y el líder opositor, Péter Magyar, realizaron sus últimos actos de campaña durante el fin de semana previo a la elección, en un proceso considerado clave para el futuro político del país.
Bajo el liderazgo de Orbán, Hungría ha tenido un papel relevante dentro de organismos como la Unión Europea y la OTAN, donde ha influido en decisiones y políticas del bloque.
Por su parte, el presidente Tamás Sulyok aseguró que la jornada electoral transcurrió sin incidentes y subrayó que la alta participación otorgará legitimidad al resultado.
“El resultado de las elecciones —sea cual sea— representará un mandato legítimo para la dirección que Hungría debe tomar en el próximo período”, afirmó el mandatario, quien también advirtió que los resultados definitivos tardarán en confirmarse, ya que inicialmente solo se darán a conocer cifras preliminares.





