Las expectativas sobre un posible acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán crecieron este sábado luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, asegurara que el documento será firmado este domingo y permitirá la reapertura inmediata del estratégico estrecho de Ormuz. Sin embargo, autoridades iraníes descartaron que la rúbrica ocurra en esa fecha, aunque reconocieron avances en las negociaciones.
A través de sus redes sociales, Trump afirmó que el acuerdo pondrá fin a las hostilidades y permitirá que Estados Unidos tome control del uranio enriquecido iraní para su posterior destrucción. Además, sostuvo que el estrecho de Ormuz quedará abierto para el tránsito internacional una vez concretado el entendimiento.
Por su parte, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, país que participa como mediador en las conversaciones, aseguró que las partes se encuentran más cerca que nunca de alcanzar un acuerdo y estimó que podría concretarse en las próximas 24 horas. No obstante, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Esmail Baqai, negó que la firma esté prevista para el domingo y señaló que podría realizarse en los próximos días.
Mientras continúan las gestiones diplomáticas, el primer ministro británico, Keir Starmer, expresó su respaldo a los esfuerzos encabezados por Washington y ofreció la colaboración del Reino Unido para garantizar la implementación de un eventual acuerdo de paz duradero en la región.
En paralelo, la tensión persiste en otros frentes de Medio Oriente. Israel ordenó la evacuación de diversas localidades en el sur de Líbano y lanzó nuevos ataques contra posiciones vinculadas al grupo Hezbolá. Medios libaneses reportaron al menos una persona fallecida y varios heridos como consecuencia de los bombardeos.
Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán son seguidas de cerca por la comunidad internacional debido a su impacto en la seguridad regional, el comercio energético y la estabilidad de una de las zonas más estratégicas del mundo.






