El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, propuso cambiar el nombre del estrecho de Ormuz por “estrecho de Trump”, en medio de la escalada del conflicto entre Washington e Irán y la importancia estratégica de esta ruta para el comercio mundial de petróleo.
El mandatario estadounidense lanzó la propuesta a través de su red Truth Social, donde aseguró que Estados Unidos mantiene el control de la vía marítima.
“Ahora que ya lo tenemos bajo control de Estados Unidos, ¿podríamos cambiar el nombre del estrecho de Ormuz por ESTRECHO DE TRUMP?”, escribió Trump.
La propuesta fue difundida también por la Casa Blanca, que publicó un mapa del Golfo con el nombre sugerido por el mandatario.
Horas más tarde, al ser cuestionado por periodistas en el Despacho Oval sobre si hablaba en serio, Trump respondió entre risas que la idea había sido “solo una ocurrencia”.
Sin embargo, el planteamiento ocurre en un contexto de creciente tensión en torno al estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte mundial de petróleo.
Trump ha asegurado en los últimos días que Estados Unidos mantiene un control casi total sobre la zona, mientras Irán ha restringido el tránsito marítimo en respuesta al conflicto con Washington y sus aliados. Estados Unidos realizó nuevos ataques contra objetivos iraníes cerca del estrecho esta semana, mientras Teherán respondió con ataques contra instalaciones estadounidenses en la región.
La propuesta de Trump se suma a otros intentos de modificar nombres geográficos durante su actual mandato. El mandatario promovió previamente el uso de “golfo de América” para referirse al golfo de México y, recientemente, también ordenó rebautizar el lago Ontario como “lago América”, aunque estos cambios no han sido reconocidos por México ni Canadá.
El estrecho de Ormuz continúa en el centro de la crisis regional debido a su importancia para el tránsito de petróleo y mercancías, mientras la escalada militar entre Estados Unidos e Irán mantiene la incertidumbre sobre la seguridad de la navegación y el impacto en los mercados energéticos.





