La Secretaría de Educación de Bogotá puso a discusión un proyecto de resolución denominado “(Re)conectarnos para aprender”, con el que busca establecer reglas comunes para el uso de teléfonos celulares y otros dispositivos con pantalla en colegios públicos y privados de la ciudad.
La propuesta contempla restringir el uso de teléfonos móviles durante la jornada escolar en los niveles de educación inicial, básica y media. La medida también aplicaría durante los descansos, aunque establece diversas excepciones.
De acuerdo con los sondeos realizados por la Secretaría entre 2025 y 2026, los estudiantes de Bogotá reportaron un promedio de nueve horas diarias de uso del celular. Además, 87 por ciento señaló tener un teléfono propio y 82 por ciento de los docentes afirmó haber observado que los alumnos utilizan estos dispositivos durante las clases para actividades ajenas al aprendizaje, como redes sociales, juegos y entretenimiento.
El proyecto plantea que cada institución determine los mecanismos para aplicar las restricciones, incluyendo las condiciones para el ingreso, porte o resguardo de los teléfonos.
La propuesta contempla excepciones para estudiantes que requieran el dispositivo como ajuste razonable para favorecer su participación y aprendizaje, así como para quienes necesiten utilizarlo por motivos de salud.
También se permitirá el uso de celulares durante emergencias que representen un riesgo para la vida, salud, seguridad o integridad de algún integrante de la comunidad educativa, conforme a los protocolos establecidos por cada colegio.
Uso pedagógico a partir de octavo grado
El proyecto permitiría utilizar teléfonos celulares con fines educativos a partir de octavo grado, siempre que sean necesarios para desarrollar una actividad o proyecto académico y bajo orientación y supervisión del docente.
El profesor deberá definir previamente las aplicaciones, plataformas o funciones que serán utilizadas y establecer su relación con los objetivos de aprendizaje.
La propuesta aclara que el uso pedagógico de dispositivos no implicaría que los estudiantes estén obligados a contar con un celular propio.
También se contemplan excepciones para proyectos audiovisuales en otros grados, siempre bajo supervisión docente y con medidas para proteger la privacidad, imagen, seguridad digital y datos personales de los alumnos.
También regularían tabletas y computadoras
La iniciativa incluye disposiciones para el uso de tabletas, computadoras y televisores, con límites diferenciados según el nivel educativo.
En prejardín se plantea eliminar el uso de estos dispositivos durante la jornada escolar. Para jardín, la exposición continua no podría superar 10 minutos y el límite acumulado sería de 30 minutos diarios.
En transición, la propuesta establece un máximo de 15 minutos continuos y 30 minutos acumulados al día.
Para primaria se plantea un máximo de una hora diaria de exposición pedagógica a pantallas, mientras que para sexto y séptimo grado el límite sería de dos horas.
A partir de octavo y hasta undécimo grado no se establece un límite específico de tiempo para el uso pedagógico de pantallas, aunque deberá estar vinculado con los objetivos educativos establecidos por cada institución.
Colegios tendrían seis meses para adecuar sus reglas
De aprobarse la resolución, los colegios tendrían seis meses para incorporar las nuevas disposiciones en sus Manuales de Convivencia o Pactos de Corresponsabilidad.
Los cambios deberán realizarse mediante un proceso participativo con la comunidad educativa y ser aprobados por los Consejos Directivos.
La Secretaría de Educación también contempla evaluar los efectos de la medida después de su primer año de implementación, particularmente en el aprendizaje, las prácticas pedagógicas y el bienestar de los estudiantes.
Por ahora, la iniciativa se encuentra en etapa de proyecto, por lo que las disposiciones planteadas todavía no constituyen una regla vigente.





