El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó documentos recientemente desclasificados para sostener que existen vulnerabilidades en los sistemas electorales del país y advirtió sobre posibles riesgos de interferencia extranjera, particularmente por parte de China.

Durante un mensaje en horario estelar, Trump afirmó que las revelaciones evidencian fallas en las máquinas de votación, acceso extranjero a registros de votantes y otras debilidades que, según dijo, deben corregirse antes de las elecciones intermedias de noviembre.

Sin embargo, la documentación desclasificada no presenta evidencia de que alguna elección anterior, incluida la presidencial de 2020, haya sido alterada por fraude o interferencia extranjera de manera que modificara el resultado.

Vulnerabilidades ya conocidas

Buena parte de los documentos analiza riesgos que agencias de inteligencia estadounidenses habían identificado desde hace varios años.

Entre ellos figura un informe del Consejo Nacional de Inteligencia de enero de 2020, que señala que Rusia, China, Irán y Corea del Norte cuentan con capacidades para acceder y potencialmente manipular bases de datos electorales, como los registros de votantes.

No obstante, el mismo documento concluye que el sistema electoral estadounidense, al ser descentralizado y administrado por estados y condados, dificultaría una manipulación a gran escala capaz de modificar el resultado de una elección nacional.

China y registros de votantes

La Casa Blanca aseguró que China obtuvo información de más de 200 millones de registros de votantes estadounidenses entre 2020 y 2024.

Los documentos indican que esos datos habrían sido adquiridos mediante compras ilícitas, robo o ciberataques, aunque también reconocen que numerosos estados comercializan legalmente parte de la información pública contenida en sus padrones electorales.

Además, un informe de inteligencia de 2020 sostiene que las actividades chinas relacionadas con la elección presidencial de ese año fueron de bajo nivel y se limitaron a acciones exploratorias. Funcionarios de inteligencia designados durante la administración Trump concluyeron posteriormente que China consideró intervenir, pero decidió no hacerlo.

Máquinas de votación

Los documentos también incluyen referencias a experimentos realizados en Venezuela con sistemas de votación Smartmatic.

Sin embargo, otro memorando de la CIA desclasificado señala que la comunidad de inteligencia concluyó en 2006 que Venezuela y Smartmatic no tenían capacidad para manipular elecciones fuera de territorio venezolano.

Smartmatic, cuyo software actualmente solo se utiliza en el condado de Los Ángeles, ha rechazado reiteradamente las acusaciones sobre una supuesta manipulación de elecciones en Estados Unidos.

Registros de no ciudadanos

Otra parte de los documentos indica que el Departamento de Seguridad Nacional estimó que alrededor de 250 mil personas no ciudadanas figuraban en registros electorales de California, Pensilvania, Nueva Jersey y Nevada.

El propio informe reconoce que esa estimación se elaboró con bases de datos comerciales, consideradas menos confiables que los registros oficiales.

En una revisión más detallada mediante el sistema federal SAVE, las autoridades identificaron aproximadamente 28 mil registros de personas no ciudadanas en 25 estados.

Los documentos no presentan evidencia de que exista un número significativo de votos emitidos por personas no ciudadanas. El voto en elecciones federales por parte de extranjeros es ilegal y distintos estudios han concluido que los casos detectados representan una proporción mínima del total de sufragios emitidos.

Objetivo del gobierno

Funcionarios de la Casa Blanca señalaron que la publicación de los documentos busca identificar vulnerabilidades y fortalecer la seguridad electoral antes de futuros procesos, más que reabrir el debate sobre elecciones pasadas.

El análisis de los documentos muestra que contienen algunos elementos nuevos, pero también reiteran información que ya era conocida por la comunidad de inteligencia estadounidense sobre riesgos potenciales para la infraestructura electoral.

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