El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cumple este domingo 80 años en medio de un renovado debate sobre su condición física y cognitiva, un tema que ha cobrado relevancia política debido a las críticas de sus adversarios y a las comparaciones con su antecesor, Joe Biden.
Trump se convirtió el año pasado en el presidente de mayor edad en asumir el cargo en la historia de Estados Unidos y es el segundo mandatario estadounidense en alcanzar los 80 años durante su vida política, después de Biden.
El mandatario republicano celebrará su cumpleaños con una velada de artes marciales mixtas de la UFC en la Casa Blanca, mientras mantiene una agenda internacional activa que incluye negociaciones diplomáticas relacionadas con Medio Oriente y un viaje a Francia para participar en la cumbre del G7.
De acuerdo con el más reciente informe médico difundido por la Casa Blanca tras una revisión realizada en mayo, Trump presenta una condición de salud “excelente” y es considerado plenamente apto para desempeñar sus funciones como presidente.
El reporte médico señala que los hematomas observados en sus manos están relacionados con el uso de aspirina y con los frecuentes saludos públicos, mientras que la hinchazón en los tobillos ha mostrado mejoría respecto al año anterior, cuando fue diagnosticado con insuficiencia venosa crónica.
El documento también destaca que el presidente no consume alcohol ni tabaco. Sin embargo, el secretario de Salud estadounidense, Robert F. Kennedy Jr., ha señalado públicamente que la alimentación del mandatario incluye una alta proporción de comida rápida, refrescos y dulces.
A pesar de los reportes oficiales, el tema de la edad continúa siendo motivo de discusión política. Diversas encuestas difundidas en meses recientes muestran que una parte importante del electorado mantiene dudas sobre si su estado físico y mental es el adecuado para continuar en el cargo.
Las críticas han sido impulsadas principalmente por dirigentes demócratas, quienes han señalado episodios en los que Trump ha aparecido con los ojos cerrados durante reuniones oficiales. En respuesta, miembros de su administración, incluido el secretario de Estado, Marco Rubio, han defendido su capacidad de trabajo y aseguran que mantiene una intensa actividad diaria.
El debate sobre la salud presidencial también ha reavivado las comparaciones con Biden, quien abandonó su campaña de reelección en 2024 tras enfrentar cuestionamientos sobre su capacidad para continuar al frente del gobierno.
Especialistas consultados por medios estadounidenses consideran que el envejecimiento representa un factor relevante para cualquier líder político de edad avanzada, aunque destacan que la evaluación de sus capacidades debe basarse en evidencia médica y en su desempeño público.






