El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emitió nuevas órdenes ejecutivas para restringir la ciudadanía por nacimiento y reforzar las medidas contra el llamado “turismo de nacimiento”, en un nuevo intento de modificar las reglas de acceso a la nacionalidad estadounidense.
Una de las órdenes amplía las categorías de bebés nacidos en territorio estadounidense que, bajo determinadas circunstancias, no serían elegibles para obtener automáticamente la ciudadanía. La medida contempla casos en los que ambos padres sean extranjeros y uno de ellos sea miembro de una organización terrorista extranjera, empleado de un gobierno extranjero, haya intentado obtener la ciudadanía mediante fraude o resida en determinados territorios estadounidenses donde la ciudadanía no está garantizada por la legislación federal.
Especialistas citados por BBC Mundo señalaron que algunas de estas situaciones ya estaban contempladas dentro de las excepciones existentes, mientras que la relacionada con organizaciones terroristas podría generar dificultades para determinar quién establece la pertenencia a uno de esos grupos y sobre quién recaería la carga de demostrarla.
La segunda orden ejecutiva está dirigida contra el turismo de nacimiento. Instruye a los departamentos de Estado y de Seguridad Nacional a reforzar los controles y las medidas contra empresas que faciliten que extranjeras viajen a Estados Unidos con el objetivo de dar a luz y obtener la ciudadanía para sus hijos.
Viajar a Estados Unidos con el propósito específico de dar a luz ya está prohibido bajo las reglas migratorias vigentes.
¿Qué establece actualmente la ciudadanía por nacimiento?
La ciudadanía por nacimiento, conocida como jus soli, está respaldada por la 14ª Enmienda de la Constitución estadounidense, ratificada en 1868.
En términos generales, las personas nacidas en territorio de Estados Unidos adquieren automáticamente la ciudadanía, independientemente de la situación migratoria de sus padres. Existen excepciones, entre ellas los hijos de diplomáticos extranjeros y ciertos casos relacionados con ocupaciones militares.
También existen diferencias entre territorios estadounidenses. Las personas nacidas en Puerto Rico, Guam y las Islas Vírgenes estadounidenses adquieren la ciudadanía estadounidense, mientras que quienes nacen en Samoa Americana son considerados nacionales estadounidenses, pero no ciudadanos de manera automática.
¿Cuántos casos de turismo de nacimiento existen?
No existe una estadística oficial que determine cuántas mujeres viajan específicamente a Estados Unidos para dar a luz.
Datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) indican que en 2024 nacieron en Estados Unidos poco más de 9 mil 500 bebés de madres con direcciones registradas en el extranjero, frente a aproximadamente 3.7 millones de nacimientos en el país.
El Migration Policy Institute estima que entre 20 mil y 26 mil bebés nacen cada año como resultado del turismo de nacimiento, aunque reconoce que es difícil determinar la cifra debido a que la intención de viajar para dar a luz no queda registrada de manera sistemática.
El antecedente en la Corte Suprema
La nueva ofensiva ocurre después de que la Corte Suprema de Estados Unidos rechazara en junio el primer intento de Trump de restringir la ciudadanía por nacimiento.
Durante los argumentos ante el máximo tribunal, la administración Trump sostuvo que el turismo de nacimiento demostraba que la 14ª Enmienda estaba generando consecuencias que sus redactores no habían previsto.
La interpretación fue cuestionada por los magistrados de la Corte Suprema, quienes analizaron el alcance constitucional de la ciudadanía por nacimiento con independencia de la existencia de esa práctica.
¿Qué otros países reconocen la ciudadanía por nacimiento?
Estados Unidos no es el único país que aplica el principio de jus soli. Más de 30 países reconocen alguna forma de ciudadanía por nacimiento, entre ellos México, Argentina, Brasil y diversas naciones de Centroamérica.
Estados Unidos y Canadá se encuentran entre las economías desarrolladas que mantienen un modelo de ciudadanía por nacimiento ampliamente reconocido. Otros países, como Reino Unido y Australia, aplican modelos condicionados a factores como la ciudadanía o residencia permanente de alguno de los padres.





