El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó del traslado de 25 reos de alta peligrosidad desde penales estatales de Michoacán a centros federales, como parte del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia.
En conferencia de prensa en la capital del país, el funcionario explicó que los internos representaban un riesgo para la estabilidad de los centros penitenciarios estatales, al presentar liderazgo negativo, incitación a desórdenes, vínculos delictivos activos y capacidad económica para corromper personal. Señaló que su permanencia implicaba riesgos de reagrupamiento criminal, aumento de tensiones internas, motines y presiones colectivas.
Los reos fueron trasladados a Centros Federales de Readaptación Social ubicados en Durango, Nayarit, Coahuila y Veracruz. El operativo se realizó por tierra y aire, con coordinación de la Guardia Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, y contó con la participación de 225 elementos de seguridad y fuerzas armadas.
El Plan Michoacán por la Paz y la Justicia fue anunciado hace poco más de un mes por la presidenta Claudia Sheinbaum, tras el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, ocurrido el 1 de noviembre, hecho que detonó una nueva oleada de indignación por la violencia en el país.
El objetivo del plan es reducir los niveles de violencia, delincuencia e inseguridad en la entidad. De acuerdo con mapas criminales elaborados por el Ejército, la Fiscalía General de la República y la Fiscalía estatal, al menos 12 organizaciones criminales operan en Michoacán, entre ellas el Cartel Jalisco Nueva Generación, Los Viagras, Los Caballeros Templarios y La Familia Michoacana.






