La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó la apertura del segundo tramo del Viaducto Elevado de Tijuana, una obra que en su totalidad alcanza 11.4 kilómetros y que permitirá reducir los tiempos de traslado de 34 a 12 minutos entre el aeropuerto y la zona de Playas.
A través de un enlace desde Palacio Nacional hacia Tijuana, la mandataria destacó que la obra ya está completamente concluida y en operación.
“Ya se terminó completamente y el día de hoy ya puede circularse. Muy importante esta obra, es un segundo piso, un gran puente que va a ayudar muchísimo (…) a la ciudad de Tijuana”, señaló durante la conferencia “Las mañaneras del pueblo”.
Inversión y beneficios
La construcción del viaducto implicó una inversión de 14 mil millones de pesos y generó 6 mil 440 empleos directos e indirectos.
El proyecto se desarrolló en dos etapas: la primera, de 7.2 kilómetros, conecta la garita y el centro de la ciudad con la carretera hacia Playas de Tijuana, e incluye un túnel vehicular de un kilómetro. La segunda fase, de 4.2 kilómetros, extiende la vialidad hasta el aeropuerto.
Participación de autoridades
El general brigadier José Inocencio Edelmiro Manzano Briseño, del Agrupamiento de Ingenieros Militares de la Secretaría de la Defensa Nacional, destacó el reto técnico que representó la obra.
Por su parte, la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, calificó la inauguración como un momento clave para la entidad, al tratarse de la obra más importante en materia de movilidad en el estado.
El diseño del viaducto se adaptó a las condiciones geológicas de la zona y empleó métodos de construcción avanzados, con el objetivo de mejorar significativamente la conectividad urbana en esta ciudad fronteriza.



