El Senado de la República recibió la iniciativa de reforma electoral enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, conocida como “Plan B”, y se prevé su aprobación antes del 29 de marzo, fecha en que inicia la Semana Santa.
El presidente de la Junta de Coordinación Política, Ignacio Mier, señaló que la propuesta seguirá el trámite legislativo ordinario, sin procedimiento de “fast track”, iniciando su análisis en comisiones.
La recepción formal fue encabezada por la presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, junto con Juan Ramiro Robledo Ruiz, enlace de la Secretaría de Gobernación con el Congreso. Posteriormente, la iniciativa fue turnada a las Comisiones Unidas de Estudios Legislativos y Puntos Constitucionales.
Mier indicó que se elaborará el dictamen conforme a los plazos reglamentarios para su discusión en comisiones y eventual votación en el pleno. Sostuvo que la propuesta es congruente con los principios de austeridad republicana, el federalismo y el municipalismo.
La iniciativa plantea reducir el gasto en el Congreso de la Unión, congresos estatales y ayuntamientos, así como ajustar estructuras y salarios en órganos legislativos locales. También mantiene el mecanismo de revocación de mandato, el cual podría solicitarse una sola vez durante los tres meses posteriores al segundo o tercer año del periodo presidencial.
De acuerdo con el proyecto, la consulta se realizaría mediante votación libre, directa y secreta el primer domingo de junio del tercer o cuarto año de gobierno.
El legislador precisó que la reforma no contempla reducir el número de integrantes del Congreso federal, al tratarse de una facultad vinculada a la soberanía de las entidades. Añadió que los congresos estatales deberán ajustar la integración de ayuntamientos conforme a criterios poblacionales y territoriales, con un mínimo de siete regidores para garantizar representación de minorías.



