Ronald Hicks asumirá este viernes como el undécimo arzobispo de la Arquidiócesis de Nueva York en una ceremonia en la catedral de San Patricio de Manhattan, que incluirá elementos en español y un mensaje explícito de cercanía con la comunidad hispana, a la que dijo llevar “en el corazón”.

Designado el pasado 8 de diciembre por el papa León XIV, Hicks señaló en un encuentro con la prensa que solicitó que la ceremonia de investidura fuera bilingüe, reflejo de sus más de tres décadas de sacerdocio en contacto con comunidades de habla hispana. El segmento en español estará a cargo del centroamericano Samuel Giménez, a quien el nuevo arzobispo reconoció como parte fundamental de su trayectoria personal y pastoral.

“Yo dejé mi corazón en Centroamérica. Él representa familia, cariño y amor, y es un gusto tenerlo representando a la comunidad hispana”, expresó Hicks en español.

El nuevo arzobispo, de 58 años y originario de Chicago, compartió vecindad con el ahora papa León XIV y pasó cinco años en El Salvador, entre 2005 y 2010, donde encabezó la organización Nuestros Pequeños Hermanos (NPH), dedicada a la atención de niños huérfanos y abandonados, además de supervisar programas sociales en nueve países.

Esa experiencia quedó plasmada en su escudo episcopal, que rinde homenaje al arzobispo salvadoreño Óscar Arnulfo Romero, asesinado en 1980. El emblema incluye una ramita de romero sobre una franja blanca ondulada, símbolo del mártir salvadoreño y de los pueblos centroamericanos, así como el lema “Paz y bien”, atribuido a San Francisco de Asís.

Durante su presentación, Hicks envió un mensaje directo a los inmigrantes que viven con temor ante la política de deportaciones masivas impulsada por el presidente Donald Trump. Les pidió mantener la fe, avanzar con esperanza y ser ejemplo de fraternidad y respeto mutuo.

Al ser cuestionado sobre los retos más urgentes de su nueva encomienda, señaló que la evangelización será una prioridad, enfocada en transmitir la fe a las nuevas generaciones y en construir una Iglesia relevante en el contexto actual. También expresó su disposición a dialogar con autoridades civiles, incluido el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, con quien dijo esperar colaborar por el bien común.

A la ceremonia de investidura asistirán líderes políticos, religiosos, empresariales, culturales y educativos, así como representantes de la jerarquía católica y del clero, en un acto que Hicks definió como solemne, digno y con un tono de alegría sobria.

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