La cobertura rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026 tomó un giro inesperado luego de que el periodista Julio Ibáñez y el camarógrafo Danny García, enviados de TUDN, fueran detenidos en Johannesburgo, en un caso que ya escaló a nivel diplomático.
Ambos comunicadores fueron arrestados tras un incidente ocurrido el 18 de marzo, cuando, durante una transmisión en vivo, hombres armados irrumpieron en la habitación de Ibáñez. Posteriormente, fueron llevados a prisión, donde permanecieron cinco días antes de ser liberados bajo arresto domiciliario en un alojamiento temporal.
De acuerdo con reportes, la detención derivó de una combinación de irregularidades. Por un lado, el uso de un dron en una zona restringida habría detonado la intervención de las autoridades. Por otro, al revisar su documentación, se detectó la ausencia de un sello de entrada en sus pasaportes, lo que generó una acusación por presunto ingreso irregular al país.
El caso generó reacciones en México. El periodista David Faitelson criticó el trato recibido por sus colegas y cuestionó directamente al presidente sudafricano Cyril Ramaphosa.
En paralelo, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, encabezada por Juan Ramón de la Fuente, junto con la embajadora en Sudáfrica, Sara Valdés Bolaño, ha intervenido para brindar asistencia legal y consular.
Gracias a estas gestiones, los periodistas dejaron la prisión, aunque deberán permanecer en Sudáfrica entre cinco y seis semanas mientras se resuelve su situación jurídica.
El incidente ocurre en el contexto de los preparativos para el Mundial de 2026, donde México inaugurará el torneo enfrentando a la selección sudafricana en el Estadio Azteca, lo que ha incrementado la atención mediática sobre este caso.





