La estrategia considera las características del suelo y la biodiversidad local para favorecer la adaptación del arbolado.
La Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) puso en marcha la séptima edición de la Campaña de Reintegración Vegetal 2026, mediante la cual se contempla la plantación de 580 árboles de 15 especies en siete planteles académicos, priorizando vegetación nativa y adecuada a las condiciones ambientales de las regiones. Las jornadas se desarrollarán hasta el 27 de agosto, en distintas partes del estado.
Con la colaboración de las y los estudiantes, docentes y personal administrativo, durante siete días se llevarán a cabo actividades para fortalecer las zonas arboladas de los recintos universitarios. La selección de ejemplares se realizó con base en las características de cada campus y plantel, como el tipo de suelo, la biología de las plantas y la biodiversidad local, con el propósito de favorecer su desarrollo. Las labores buscan reforzar la infraestructura ecológica de esta Casa de Estudios.
Durante su mensaje, la rectora de la UAQ, Dra. Silvia Amaya Llano, señaló que el alcance de la iniciativa depende de la participación del colectivo universitario y de la continuidad de las acciones de protección ambiental. En este sentido, destacó la importancia de que el estudiantado y el personal incorporen estas prácticas en sus propios ámbitos de vida.
Al tomar la voz, el coordinador de Gestión para la Sustentabilidad de la UAQ, Lic. Cristian Alejandro Peralta Robles, explicó que la planeación favorece la adaptación y supervivencia del arbolado y promueve la intervención de la comunidad en el cuidado de sus espacios. Precisó que desde 2024 se fortalecieron tanto la capacidad técnica como los viveros universitarios, además de habilitarse una unidad de reproducción de flora nativa en la sede Aeropuerto.
En esta edición se suman los campus Cadereyta, Aeropuerto, Juriquilla y planteles de la Escuela de Bachilleres (EB), entre ellos Tequisquiapan, San Juan del Río y Pedro Escobedo. La elección de las 15 especies responde a las condiciones de cada zona para contribuir a la conservación de la biodiversidad y al fortalecimiento de la infraestructura verde. Con ello, se busca mantener una variedad acorde con el entorno.
Dichas tareas se alinean con el Plan Institucional de Desarrollo (PIDE) 2024-2027 de la Alma Mater, que contempla la preservación de áreas verdes y la promoción de prácticas sostenibles en la población universitaria. Así, la Institución contribuye al cuidado del medio ambiente y a la consolidación de una cultura de sustentabilidad.





