La Secretaría de Cultura del Gobierno de México, encabezada por Claudia Curiel, solicitó el retiro inmediato de 33 piezas arqueológicas de origen mexicano que forman parte del catálogo de la subasta “Tribal Addiction”, organizada por la casa Millon & Associés en París.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), los objetos en cuestión pertenecen al patrimonio cultural de México, por lo que su venta contravendría la legislación nacional e internacional en materia de protección de bienes arqueológicos.
La titular de Cultura calificó las acciones del Gobierno mexicano como una responsabilidad de Estado orientada a la preservación de la memoria histórica y la defensa de las identidades originarias, bajo el lema institucional “Mi patrimonio no se vende”.
La subasta contempla 54 lotes con piezas atribuidas a diversas culturas prehispánicas, entre ellas la maya, olmeca, teotihuacana, mexica, totonaca y chontal, con una estimación de recaudación cercana a los 168 mil euros.
Entre los objetos destacan una máscara teotihuacana, una figura totonaca asociada a un jugador de pelota y un hacha de uso doméstico de origen maya, considerados de alto valor histórico y cultural.
Las autoridades mexicanas hicieron un llamado directo a la casa de subastas para detener la venta y respetar el carácter patrimonial de estos bienes, al señalar que forman parte del legado de los pueblos originarios.
Este caso se suma a la estrategia internacional impulsada por México en los últimos años para combatir el tráfico ilícito de bienes arqueológicos y recuperar piezas sacadas del país de manera irregular.
Desde 2018, el Gobierno mexicano ha logrado la repatriación de miles de piezas culturales mediante gestiones diplomáticas y acciones legales en distintos países, reforzando su campaña de protección del patrimonio nacional.






