Meta, empresa matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp, alcanzó un acuerdo con varios estados de Estados Unidos para pagar 16 mil 700 millones de dólares y poner fin a un juicio en el que se le acusa de haber diseñado sus plataformas para fomentar la adicción entre menores de edad.
El acuerdo todavía debe ser aprobado por un juez federal en Oakland, California, e incluye compromisos para modificar el acceso de los jóvenes a sus productos mediante nuevas restricciones y controles.
La compañía dirigida por Mark Zuckerberg enfrenta las acusaciones de una coalición integrada por 29 estados, que sostiene que Meta diseñó deliberadamente sus plataformas para generar dependencia entre los menores y obtener sus datos mediante prácticas engañosas.
Los estados habían solicitado sanciones que podrían alcanzar hasta 200 mil millones de dólares, monto que habría representado un fuerte impacto para el modelo de negocio de Meta y para la industria tecnológica.
Cuestionan herramientas de seguridad para adolescentes
Durante el juicio, el jefe de Instagram, Adam Mosseri, reconoció que algunas herramientas de seguridad dirigidas a adolescentes tuvieron bajos niveles de adopción.
Entre ellas se encuentran “Take a Break”, lanzada en 2021 para enviar recordatorios a los usuarios para dejar de desplazarse por la aplicación, y “Quiet Mode”, presentada en 2023 para silenciar las notificaciones durante determinados periodos.
Documentos internos presentados durante el proceso mostraron que “Take a Break” tuvo una tasa de adopción de apenas 1.8 por ciento, mientras que “Quiet Mode” alcanzó 8.7 por ciento.
Mosseri reconoció que Meta no había hecho públicas esas cifras y que las funciones no estaban activadas de manera predeterminada, lo que habría limitado su alcance.
El exdirector de ingeniería de Meta, Arturo Béjar, declaró que “Take a Break” era una función diseñada para fallar. Por su parte, el científico de datos George Volichenko, quien trabajó en funciones de seguridad de Instagram entre 2022 y 2023, calificó las tasas de adopción como muy bajas.
Volichenko señaló que la dirección de Meta no aprobó activar de manera predeterminada el modo silencioso para adolescentes más jóvenes debido al posible impacto en la interacción dentro de la plataforma.
De acuerdo con el excolaborador, incrementar el uso de estas herramientas habría reducido el tiempo que los usuarios permanecen en las aplicaciones, lo que podría afectar el modelo de negocio de Meta, basado principalmente en la publicidad y en maximizar la interacción.
Las declaraciones de exempleados reforzaron durante el juicio los cuestionamientos sobre si la empresa priorizó el tiempo de permanencia y sus ingresos publicitarios por encima de la seguridad de los adolescentes.






