A pocos días de cumplirse 42 años de su primera victoria en un campeonato mundial, Julio César Chávez aseguró que su mayor pelea actualmente se encuentra fuera del ring, en medio de las acusaciones que han rodeado a su familia y la defensa del legado construido durante su carrera.
El exboxeador mexicano habló con EFE con motivo del estreno del documental biográfico Chávez vs Chávez, que llegará el próximo 11 de septiembre a la plataforma ViX.
Chávez sostuvo que su trayectoria deportiva permanece respaldada por los resultados y récords obtenidos durante su carrera, mientras rechazó las acusaciones relacionadas con su hijo Julio César Chávez Jr.
El hijo mayor del excampeón fue entregado por autoridades de Estados Unidos a México en agosto de 2025, tras ser acusado de delincuencia organizada y tráfico de armas. Sin embargo, Chávez padre negó que su hijo tenga vínculos con grupos delictivos y defendió su inocencia.
El llamado “Gran Campeón Mexicano” reconoció que el último año ha sido complicado para su familia y manifestó su deseo de que las peleas que disputarán sus hijos Julio César y Omar Chávez, el 12 de septiembre en Puebla, permitan que la atención vuelva al ámbito deportivo.
El expúgil lamentó, sin embargo, que sus hijos siguieran sus pasos no solo en el boxeo, sino también en las adicciones al alcohol y las drogas, problemas que marcaron distintos momentos de su propia vida y carrera.
Un documental sobre el ascenso y la caída
La serie documental Chávez vs Chávez, dirigida por el periodista y escritor mexicano Diego Enrique Osorno, está integrada por cinco capítulos y recorre la carrera, los problemas personales y el proceso de recuperación del excampeón mundial.
La producción incluye imágenes de algunos de sus combates más importantes, entre ellos la victoria ante Meldrick Taylor, además de abordar su caída deportiva y personal.
Chávez reconoció que algunos episodios del documental le resultan difíciles de recordar por el daño que, aseguró, causó a su familia y a sí mismo durante los años marcados por sus adicciones.
También admitió que no recuerda varios momentos relevantes de su carrera, incluidos algunos de los grandes homenajes y muestras de afecto que recibió durante su etapa como figura del boxeo.
Entre esos momentos se encuentra la pelea contra Greg Haugen, celebrada el 20 de febrero de 1993 en el Estadio Azteca, donde se registró una asistencia superior a 132 mil personas.
Busca convertirse nuevamente en un ejemplo
El exboxeador consideró que el documental representa una oportunidad para reflexionar sobre las consecuencias de las adicciones y para convertirse nuevamente en un referente para las nuevas generaciones.
Actualmente, Chávez y su familia mantienen clínicas de rehabilitación en Culiacán y Tijuana, enfocadas en la atención de personas con problemas de adicción.
El excampeón, quien alcanzó una racha de 90 peleas sin derrota, aseguró que ahora busca vivir el presente y se mostró agradecido por mantenerse con vida y por la salud de sus hijos.
“Lo bueno es que lo estoy contando”, expresó al referirse al documental que repasa los momentos más relevantes de su trayectoria, tanto dentro como fuera del cuadrilátero.





