La Iglesia católica mexicana pidió establecer una regulación responsable sobre el uso de teléfonos celulares y tabletas electrónicas en las escuelas, aunque advirtió que una prohibición por sí sola no resolverá los problemas relacionados con las pantallas.
En el editorial del semanario Desde la Fe, la Arquidiócesis de México señaló que la discusión sobre el uso de dispositivos electrónicos debe involucrar no solo a estudiantes, sino también a docentes, familias y adultos.
“El problema de las pantallas no pertenece exclusivamente a las nuevas generaciones”, señaló el órgano católico, al advertir que los adultos también han permitido que estos dispositivos ocupen espacios destinados a la conversación, la lectura, el descanso y la convivencia.
La Arquidiócesis consideró necesario impulsar una educación digital que permita a estudiantes, maestros y familias establecer límites y utilizar la tecnología de manera responsable.
El pronunciamiento ocurre mientras el Gobierno de México analiza la posibilidad de establecer criterios sobre cuándo, cómo y bajo qué excepciones pueden utilizarse los dispositivos electrónicos en las escuelas.
El titular de la Secretaría de Educación Pública, Mario Delgado, informó recientemente que 81 por ciento de los docentes consultados se pronunció a favor de establecer lineamientos para garantizar un uso seguro y pedagógico de estos dispositivos.
De acuerdo con los resultados de la consulta, 48 por ciento de los participantes consideró que los teléfonos celulares dificultan mantener la atención de los estudiantes, mientras que 38.7 por ciento señaló que los conflictos surgidos en redes sociales terminan trasladándose a las aulas.
La Iglesia recordó que actualmente 19 entidades del país y la Ciudad de México cuentan con regulaciones o restricciones para el uso de celulares y tabletas en las escuelas, salvo cuando exista autorización del docente para desarrollar actividades académicas.
Sin embargo, consideró que la prohibición no debe ser la única medida para enfrentar el problema del uso excesivo de pantallas.
La Arquidiócesis señaló que los menores han crecido en un entorno marcado por la tecnología y las redes sociales, pero advirtió que el uso excesivo puede favorecer la distracción, fragmentar la atención y dificultar la concentración.
Por ello, llamó a los adultos a revisar también sus propios hábitos digitales y a acompañar a niñas, niños y adolescentes en el uso de la tecnología.
“Regular el celular en las escuelas puede ser un buen comienzo”, planteó la Iglesia, aunque insistió en que el debate debe extenderse al entorno familiar y a la forma en que los adultos utilizan las pantallas.




