El investigador de la Facultad de Artes de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), José de Jesús Fernández Malváez, fue seleccionado en la Convocatoria 2026 del Fondo Editorial de Querétaro de la Secretaría de Cultura estatal para publicar su obra de cuentos de ciencia ficción Artefactos.
El volumen formará parte de las colecciones editoriales de la dependencia estatal y está integrado por cinco relatos con un enfoque antropológico, a partir de temas relacionados con la tecnología, el consumo y las posibles transformaciones de la sociedad.
Fernández Malváez, coordinador de Planeación y del Centro de Investigación en Artes y Humanidades de la Facultad de Artes, explicó que el cuento que da título al libro retoma elementos de Fahrenheit 451, de Ray Bradbury, pero traslada la reflexión de los libros hacia el uso de pantallas y la saturación tecnológica.
Otro de los relatos toma como referencia Memorias encontradas en una bañera, del escritor polaco Stanisław Lem, para plantear una especie de arqueología del futuro.
El investigador señaló que su participación en la convocatoria surgió sin grandes expectativas, debido a que la ciencia ficción no suele ser una vertiente recurrente en procesos editoriales y a que se trata de una incursión en la escritura literaria.
Consideró que el género representa una oportunidad para reflexionar sobre las condiciones actuales y explorar posibles escenarios distópicos.
El primer relato de Artefactos surgió a partir de un proyecto relacionado con inteligencia artificial que desarrolló recientemente en la UAQ. Posteriormente, el ejercicio se vinculó con una iniciativa editorial junto con Juan Granados, Enrique Bárcenas y Karlo Gutiérrez, integrantes de la Facultad de Artes, con quienes participa en la edición de la revista Di.Si.Dencias Literarias.
Fernández Malváez es integrante del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII), nivel 1. Cuenta con un Doctorado en Estudios Multidisciplinarios sobre el Trabajo, una Maestría en Estudios Antropológicos en Sociedades Contemporáneas y una Licenciatura en Antropología.
El académico también destacó la importancia de mantener la escritura como un ejercicio personal y constante, basado en la experimentación y el proceso de prueba y error, aun cuando la producción literaria se desarrolle paralelamente a las responsabilidades académicas y administrativas.






