La ciudad de Mesolongi, en el oeste de Grecia, comenzó a exhibir desde este domingo el célebre cuadro “Grecia expirando sobre las ruinas de Mesolongi”, obra del pintor romántico Eugène Delacroix, que retrata uno de los episodios más dramáticos de la lucha por la independencia helena hace dos siglos.
La pintura, un óleo sobre tabla de 209 por 147 centímetros, fue cedida por el Museo de Bellas Artes de Burdeos y permanecerá expuesta hasta noviembre en el Museo Arqueológico de Mesolongi, ubicado a unos 200 kilómetros al oeste de Atenas.
Un símbolo de la lucha por la independencia
El cuadro fue pintado en 1826, el mismo año en que concluyó el sangriento asedio de la ciudad por parte del Imperio otomano durante la Guerra de Independencia de Grecia.
La obra muestra a una mujer vestida con traje tradicional griego, con los brazos abiertos y ensangrentados, mientras al fondo un soldado otomano clava una bandera en la tierra, simbolizando la dominación.
Durante la presentación del cuadro, la ministra de Cultura de Grecia, Lina Mendoni, explicó que la figura femenina representa a Grecia “herida pero erguida, humilde pero digna”, mientras una mano que emerge entre los escombros recuerda el sacrificio humano que dejó el conflicto.

El trágico “éxodo de Mesolongi”
El asedio de Mesolongi se convirtió en uno de los momentos más simbólicos de la guerra contra los otomanos. Tras un año de bloqueo y con la población al borde del hambre, los defensores de la ciudad intentaron romper el cerco en la noche del 10 al 11 de abril de 1826.
El episodio, conocido como el “éxodo de Mesolongi”, terminó en tragedia. Según el historiador George Finlay, cerca de 4 mil habitantes murieron durante el intento de escape y unos 3 mil fueron capturados.
Inspiración en Lord Byron
El pintor se inspiró en la figura del poeta británico Lord Byron, quien murió en Mesolongi en 1824 tras unirse a la causa independentista griega.
Años después, Delacroix crearía otra de sus obras más emblemáticas, La libertad guiando al pueblo, convertida en símbolo de la revolución que derrocó al rey Carlos X en Francia en 1830.
Memoria histórica dos siglos después
Dos siglos después de los hechos, la exposición forma parte de las actividades conmemorativas por el bicentenario de la masacre de Mesolongi.
Según Mendoni, la decisión de los habitantes de la ciudad de intentar escapar aun sabiendo que el plan estaba condenado al fracaso convirtió a Mesolongi en “un símbolo de grandeza moral y sacrificio”.
La ministra señaló además que la exhibición representa un ejercicio de memoria histórica y reflexión, especialmente en un contexto internacional donde —dijo— los desafíos a la libertad y los valores humanitarios continúan creciendo.





