La justicia de El Salvador inició este lunes un juicio masivo contra cerca de 500 personas acusadas de pertenecer a la Mara Salvatrucha, entre ellas presuntos fundadores y líderes de la estructura criminal.

De acuerdo con el órgano judicial, son 492 los imputados, incluidos integrantes de la “ranfla” —máxima jerarquía—, cabecillas regionales y miembros fundadores. Sin embargo, la Fiscalía General reportó una cifra ligeramente menor, de 486 acusados, a quienes atribuye alrededor de 47 mil delitos cometidos entre 2012 y 2022.

Las autoridades señalaron que el grupo estaría vinculado a miles de crímenes, entre ellos la orden de asesinar a 87 personas en un solo fin de semana en marzo de 2022, hecho que detonó la ofensiva gubernamental contra las pandillas.

Tras esa ola de violencia, el presidente Nayib Bukele declaró una “guerra” antipandillas e implementó un régimen de excepción que ha derivado en más de 91 mil detenciones en el país.

La Fiscalía aseguró contar con pruebas suficientes para solicitar penas máximas contra los acusados, en el marco de recientes reformas legales que contemplan sanciones más severas, incluida la cadena perpetua para delitos graves como homicidio, violación y terrorismo.

Tanto la MS-13 como su rival, el Barrio 18, han sido catalogadas como organizaciones terroristas por autoridades de El Salvador y de Estados Unidos, y llegaron a controlar gran parte del territorio salvadoreño.

Si bien la estrategia de seguridad ha elevado la popularidad del gobierno, organizaciones civiles han denunciado presuntas violaciones a derechos humanos, incluyendo muertes en prisión, torturas y detenciones arbitrarias bajo el régimen de excepción, que permite capturas sin orden judicial.

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