El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, respondió a las declaraciones de su homólogo argentino, Javier Milei, y calificó como una “payasada” su participación en la convención donde fue oficializada la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro.
Durante un acto del Partido Socialista Brasileño en Brasilia, en el que formalizó su candidatura a la reelección, Lula afirmó que ningún gobierno extranjero influirá en el proceso electoral de su país.
“Ustedes vieron el disparate que vino a hacer el presidente de Argentina. Pero yo amo a la Argentina y eso no va a cambiar por culpa de esa cosa. Mientras yo sea presidente, nadie de afuera podrá interferir en las elecciones brasileñas”, expresó el mandatario.
Escala la tensión diplomática
Las declaraciones se producen después de que Milei participó en un acto político en São Paulo, donde respaldó públicamente a Flávio Bolsonaro y lanzó críticas contra Lula, a quien calificó, sin mencionarlo por su nombre, de “ladrón” y “presidiario”. También llamó “basura calva” al ministro del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, luego de que éste negara su solicitud para visitar al expresidente Jair Bolsonaro, quien permanece bajo arresto domiciliario.
Además, Milei advirtió sobre el “riesgo Lula” y exhortó a los brasileños a abandonar lo que llamó el “sometimiento al zurdo”.
Tras esos señalamientos, el gobierno brasileño llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires, Daniel Raimondi, y posteriormente convocó al embajador argentino en Brasil para solicitar explicaciones por las declaraciones del mandatario.
Acusaciones de injerencia
En una entrevista posterior con Radio Mitre, Milei afirmó que el gobierno brasileño financió parte de una supuesta campaña en redes sociales contra Argentina durante el Mundial de 2026.
El presidente argentino sostuvo que el 25 por ciento de los recursos destinados a esa campaña provinieron del gobierno de Brasil y aseguró que también participaron sectores progresistas de México y del Partido Demócrata de Estados Unidos.
Asimismo, acusó a un grupo de ciudadanos brasileños enviados por Lula de intervenir en la campaña presidencial argentina de 2023.
Rechazo desde Brasil
Las declaraciones de Milei provocaron reacciones de diversas autoridades brasileñas.
El presidente del Supremo Tribunal Federal, Edson Fachin, condenó las expresiones del mandatario argentino y calificó de irrespetuosas las referencias dirigidas contra Alexandre de Moraes, al considerar que son incompatibles con las relaciones diplomáticas entre Estados.
Por su parte, el vicepresidente de Brasil, Geraldo Alckmin, calificó como “lamentables” las declaraciones de Milei y afirmó que ese tipo de actitudes terminan perjudicando a Argentina.
El presidente del gobernante Partido de los Trabajadores, Edinho Silva, señaló que el mandatario argentino “no está a la altura del cargo que ocupa”.
Relación bilateral
La relación entre Lula y Milei ha permanecido distante desde que ambos coincidieron como jefes de Estado. Aunque han participado en reuniones multilaterales, no han sostenido un encuentro bilateral oficial.
Durante una visita a Argentina en 2025, Lula evitó reunirse con Milei y, en cambio, visitó a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien cumple prisión domiciliaria tras una condena por corrupción.






