Alrededor de 30 mil habitantes del este de Francia recibieron este domingo la orden de permanecer en sus viviendas debido a un incendio registrado en un almacén de residuos industriales en la localidad de Gandrange, que generó una densa columna de humo negro visible a varios kilómetros de distancia.
De acuerdo con las autoridades locales, el incendio comenzó durante la mañana y para la tarde se encontraba bajo control. No obstante, como medida preventiva se pidió a la población mantenerse confinada mientras se evaluaban los riesgos derivados del humo. Hasta el momento, se desconoce la causa del siniestro.
Medios locales señalaron que la columna de humo pudo observarse incluso desde la ciudad de Metz, ubicada a unos 15 kilómetros del lugar del incendio.
Habitantes de la zona reportaron molestias provocadas por el humo. Amandine Vecchio, de 34 años, relató que percibió un fuerte olor al salir de un cine en la cercana ciudad de Amnéville y aseguró que comenzó a sentir dolor de cabeza, por lo que pidió a su hija cubrirse la boca y la nariz y solicitó a su hijo resguardar a las mascotas y cerrar las ventanas de su domicilio.
Por su parte, el alcalde de Clouange, Clément Deriu, indicó que el humo ha provocado malestares entre algunos habitantes, entre ellos náuseas.
El incidente ocurre en un verano marcado por diversos incendios en Francia. Semanas atrás, el país enfrentó el mayor incendio forestal desde 1949, que consumió alrededor de 42 mil hectáreas en el suroeste.
La Organización Meteorológica Mundial ha advertido que el humo generado por incendios de gran magnitud puede transportar gases y partículas contaminantes a miles de kilómetros de distancia. Como ejemplo, recordó que en 2024 los incendios forestales en Canadá deterioraron la calidad del aire incluso en regiones de Europa.






