La Fiscalía de Estados Unidos solicitó que el jurado que participará en el juicio contra Rafael Caro Quintero permanezca en el anonimato y bajo medidas especiales de protección, al considerar que existen riesgos potenciales para la integridad del proceso judicial.
La petición fue presentada durante una audiencia celebrada este miércoles en la Corte del Distrito Este de Nueva York, en Brooklyn, donde las partes también abordaron asuntos relacionados con documentos y pruebas clasificadas que podrían formar parte del juicio.
En un escrito entregado al juez Frederic Block, los fiscales solicitaron que no se revelen los nombres, domicilios ni lugares de trabajo de los integrantes del jurado ni de los posibles candidatos que participen en el proceso de selección.
Además, pidieron que los miembros del jurado sean trasladados diariamente por el Servicio de Alguaciles de Estados Unidos y permanezcan separados del público durante las sesiones judiciales.
La Fiscalía argumentó que estas medidas son necesarias para proteger la imparcialidad del juicio y evitar posibles actos de intimidación, presión o interferencia contra quienes participen en la deliberación del caso.
Los representantes del gobierno estadounidense sostuvieron que Caro Quintero enfrenta acusaciones de extrema gravedad y señalaron que cuenta con antecedentes que, a su juicio, justifican la adopción de medidas extraordinarias de seguridad.
Entre los argumentos expuestos se encuentra la acusación relacionada con el secuestro, tortura y asesinato del agente de la Administración para el Control de Drogas (DEA), Enrique “Kiki” Camarena, ocurrido en 1985, así como señalamientos de que continuó involucrado en actividades criminales mientras permanecía encarcelado en México.
Pese a la postura de la Fiscalía, durante la audiencia también trascendió que los fiscales no descartan la posibilidad de alcanzar un acuerdo de culpabilidad con el acusado. Hasta el momento, Caro Quintero se ha declarado inocente de todos los cargos que enfrenta.
El cofundador del extinto Cártel de Guadalajara es acusado en Estados Unidos de dirigir una empresa criminal, participar en el asesinato de Camarena, conspirar para la distribución internacional de narcóticos y utilizar armas de fuego para promover actividades vinculadas al narcotráfico.
Caro Quintero fue trasladado a territorio estadounidense junto con otros 28 presuntos líderes criminales mexicanos, entre ellos Vicente Carrillo Fuentes y los hermanos Miguel Ángel y Omar Treviño Morales, identificados como fundadores del grupo criminal Los Zetas.
El proceso judicial continúa en fase preparatoria mientras el tribunal analiza las solicitudes de ambas partes y define las condiciones bajo las cuales se desarrollará el juicio.





