En 1528, un hombre originario de Marruecos llegó a las costas de lo que hoy es Texas después de sobrevivir a un naufragio en el Golfo de México. Su nombre real se desconoce, pero la historia lo recuerda como Estevanico, un esclavo que terminó convertido en explorador, intérprete y guía de una de las primeras expediciones europeas por el territorio que actualmente ocupa Estados Unidos.
Estevanico formaba parte de la expedición encabezada por Pánfilo de Narváez, que salió de España en 1527 con unos 600 hombres para explorar y conquistar Florida y otras regiones del Golfo de México. La expedición terminó en desastre por enfermedades, tormentas, enfrentamientos con pueblos indígenas y falta de alimentos.
Después de perder sus embarcaciones, los sobrevivientes construyeron balsas improvisadas y navegaron hacia el oeste. Una tormenta los llevó hasta una isla cercana a la actual Galveston, Texas, donde murieron numerosos integrantes del grupo, incluido Narváez.
De los aproximadamente 600 hombres que habían iniciado la expedición, solo cuatro sobrevivieron: tres españoles y Estevanico.
De esclavo a guía y traductor
Estevanico había nacido a principios del siglo XVI en Azamor, en el actual Marruecos. Fue esclavizado y llevado a América por el español Andrés Dorantes de Carranza, quien participó en la expedición de Narváez.
Durante varios años permaneció entre distintos pueblos indígenas, donde aprendió lenguas y sistemas de comunicación que posteriormente le permitieron actuar como intérprete y mediador.
Su capacidad para comunicarse con diferentes comunidades fue fundamental para la supervivencia del grupo. Los cuatro hombres recorrieron miles de kilómetros a pie por territorios desconocidos, desde la costa del Golfo hasta el actual México.
Los historiadores estiman que Estevanico recorrió más de 3 mil 600 kilómetros entre 1528 y 1536, en una travesía que lo llevó desde Florida hasta la costa del Pacífico.
También desarrolló una reputación como sanador. Durante el recorrido combinó conocimientos adquiridos entre los pueblos indígenas con prácticas llevadas por los españoles, lo que contribuyó a que distintas comunidades les permitieran continuar su camino.
El primer explorador no indígena en Arizona y Nuevo México
Después de llegar a México, los cuatro sobrevivientes contaron historias sobre ciudades supuestamente ricas ubicadas hacia el norte.
En 1539, Estevanico fue enviado nuevamente a explorar la región como guía de una expedición española que buscaba las llamadas Siete Ciudades de Oro.
Avanzó hacia los actuales territorios de Nuevo México y Arizona y se convirtió en uno de los primeros europeos documentados en recorrer esas regiones, además de ser el primer africano conocido en adentrarse en ellas.
Su expedición contribuyó a generar información geográfica que posteriormente sería utilizada por otras incursiones españolas, incluida la expedición de Francisco Vázquez de Coronado en 1540.
Sin embargo, la última expedición de Estevanico terminó en territorio zuñi. Según los relatos conservados por los españoles, fue asesinado cuando intentaba ingresar a Hawikuh, una comunidad asociada con las legendarias ciudades de oro.
Una figura relegada de la historia
Durante siglos, Estevanico permaneció prácticamente fuera de los relatos tradicionales sobre la exploración de Norteamérica.
Su historia comenzó a recibir mayor atención en las últimas décadas, especialmente por su condición de africano, musulmán y arabófono que llegó al continente mucho antes de la consolidación de las colonias inglesas.
Actualmente existen monumentos y espacios culturales dedicados a su figura. Una estatua de bronce de 2.15 metros se encuentra en el Capitolio Estatal de Texas, en Austin, donde se le reconoce como el primer africano conocido en llegar al territorio texano.
Museos de Texas, Nuevo México y Arizona también han incorporado su historia a sus exposiciones.
La figura de Estevanico destaca por ocupar una posición poco común dentro de la historia de la exploración europea de América: no fue conquistador ni formó parte de los pueblos indígenas conquistados. Fue un hombre esclavizado que sobrevivió a una expedición fallida y terminó desempeñando un papel decisivo como explorador, intérprete y mediador en los primeros recorridos europeos documentados por el suroeste de Norteamérica.






