El gobierno de España decidió cerrar su espacio aéreo a aeronaves militares de Estados Unidos que participan en los ataques contra Irán, en una medida que refuerza su postura de no involucrarse en el conflicto y que podría escalar las tensiones diplomáticas entre ambos países.
La decisión se suma a la negativa previa de Madrid para permitir el uso de las bases militares de Rota, en Cádiz, y Morón de la Frontera, en Sevilla, según reportes del diario El País citando fuentes militares. Con el cierre del espacio aéreo, las aeronaves estadounidenses deberán modificar sus rutas para evitar territorio español, salvo en casos de emergencia.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ya había anticipado esta postura al manifestar en el Congreso su rechazo a participar en una operación que considera contraria al derecho internacional.
En la misma línea, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, defendió la medida al asegurar que responde a la decisión soberana de no contribuir a una guerra “iniciada de forma unilateral”, y sostuvo que la relación con Washington se mantiene sin cambios, al enmarcarse dentro de los acuerdos de la Unión Europea.
Sánchez ha sido uno de los líderes europeos más críticos de la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán, a la que calificó como “imprudente e ilegal”, advirtiendo que representa “un gran error para el mundo”.
Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, reaccionó con dureza ante la postura española y amenazó con restringir el comercio bilateral. “España se portó fatal. Vamos a cortar todo el comercio con España”, declaró a inicios de marzo desde la Casa Blanca.
La medida de Madrid se da en un contexto de creciente tensión internacional y coloca a España en una posición firme dentro de la OTAN, al distanciarse de las acciones militares lideradas por uno de sus principales aliados.





