El Departamento de Justicia de Estados Unidos inició una investigación penal contra E. Jean Carroll, quien acusó al presidente Donald Trump de agresión sexual y difamación.
De acuerdo con diversas fuentes cercanas al caso, la investigación busca determinar si Carroll cometió perjurio durante su testimonio en las demandas civiles presentadas contra Trump.
La excolumnista acusó al mandatario de haber abusado sexualmente de ella en una tienda de Nueva York a mediados de la década de 1990. Posteriormente también presentó una demanda por difamación, luego de que Trump negara públicamente las acusaciones y asegurara que Carroll inventó la historia para promover un libro.
La indagatoria actual se centra en una declaración realizada por Carroll en 2022, cuando afirmó bajo juramento que no había recibido financiamiento externo para sostener el litigio.
Sin embargo, posteriormente se reveló que el multimillonario Reid Hoffman cubrió parte de los honorarios legales y gastos relacionados con el proceso judicial.
Según reportes, fiscales federales analizan si esa omisión constituye una declaración falsa bajo juramento.
El caso se desarrolla en medio de crecientes cuestionamientos sobre la actuación del Departamento de Justicia bajo la administración Trump y las acusaciones de utilización política de las instituciones para perseguir adversarios del presidente.
La investigación es supervisada por funcionarios distintos al secretario de Justicia interino, Todd Blanche, quien se apartó del caso debido a que previamente trabajó como abogado personal de Trump en las apelaciones relacionadas con Carroll.
Fuentes cercanas señalaron que la investigación fue asignada a fiscales federales en Chicago, debido a que una de las organizaciones vinculadas al financiamiento de Carroll tiene sede en esa ciudad.
El financiamiento aportado por Hoffman salió a la luz poco antes del juicio civil. En ese momento, la entonces abogada de Trump, Alina Habba, acusó al equipo legal de Carroll de ocultar información relevante durante varios meses.
Aunque los abogados de Carroll reconocieron posteriormente el respaldo financiero, aseguraron que la escritora nunca sostuvo reuniones ni conversaciones con integrantes de la organización vinculada al empresario.
El juez Lewis Kaplan permitió una nueva declaración de Carroll, pero posteriormente bloqueó preguntas relacionadas con el financiamiento durante el juicio.
Actualmente, Trump continúa apelando las condenas civiles derivadas de ambos casos. Un jurado ordenó al presidente pagar cinco millones de dólares en el caso por abuso sexual y 83 millones de dólares adicionales por difamación.
La Corte Suprema de Estados Unidos ha aplazado en múltiples ocasiones la decisión sobre si aceptará revisar la apelación presentada por Trump en uno de los casos.






