El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó una demanda contra una ley de California que prohíbe la venta de nuevas pistolas semiautomáticas tipo Glock susceptibles de convertirse en armas automáticas, al considerar que la medida vulnera la Segunda Enmienda de la Constitución.
La legislación estatal AB 1127, que entró en vigor este 1 de julio, prohíbe la comercialización de nuevas pistolas Glock y de otros modelos con un diseño similar que incorporan una barra de gatillo cruciforme, mecanismo que, según los promotores de la norma, facilita su conversión en ametralladoras mediante el uso de un dispositivo conocido como “interruptor”.
El fiscal general interino, Todd Blanche, sostuvo que la Segunda Enmienda protege el derecho de los ciudadanos a poseer armas y afirmó que California no puede prohibir uno de los modelos de pistola más utilizados en el país. Añadió que el Departamento de Justicia defenderá los derechos de los propietarios de armas que cumplen con la legislación.
La ley obliga a los distribuidores a dejar de vender nuevas armas que entren en esta categoría, aunque no afecta a quienes ya poseen legalmente una pistola de este tipo, quienes podrán conservarla.
Los impulsores de la legislación argumentan que los fabricantes conocen desde hace décadas la facilidad con la que estas armas pueden modificarse para disparar de manera automática y que no han implementado cambios para impedir esa conversión.






