Un buque portacontenedores de Corea del Sur zarpó este sábado desde el puerto de Busan con destino a Europa a través de la ruta marítima del Ártico, en una prueba para determinar si esta vía puede convertirse en una alternativa comercial ante las interrupciones del tráfico marítimo en Oriente Medio.
El Panstar Acro, operado por PanStar Line Dot Com, tiene previsto hacer escala en Felixstowe, Inglaterra; Róterdam, Países Bajos, y Gdansk, Polonia. El viaje busca evaluar las condiciones de navegación durante el periodo de deshielo y la viabilidad de establecer una ruta comercial regular.
Corea del Sur considera que la vía del Ártico podría reducir entre 30 y 40 por ciento la distancia entre Asia y Europa respecto a la ruta por el Canal de Suez y casi a la mitad frente al trayecto por el Cabo de Buena Esperanza.
De acuerdo con estimaciones citadas en el reporte, el recorrido podría reducir el tiempo de navegación a unos 20 días, además de disminuir el consumo de combustible y los costos de operación.
El interés por esta ruta aumentó ante las interrupciones provocadas por el conflicto en Oriente Medio, que han obligado a numerosas embarcaciones a utilizar rutas más largas alrededor de África.
Sin embargo, la ruta del Ártico enfrenta importantes restricciones. Su utilización comercial estaría limitada principalmente a los meses de agosto a octubre y requeriría embarcaciones de menor tamaño, con una capacidad hasta diez veces inferior a la de los grandes portacontenedores que dominan el comercio internacional.
El cambio climático ha facilitado la navegación en algunas zonas del Ártico debido al deshielo, aunque también genera preocupación por el impacto ambiental que tendría un incremento del tráfico marítimo en la región.
A estos obstáculos se suman posibles riesgos relacionados con las sanciones occidentales contra Rusia, debido a que las embarcaciones que utilicen esta ruta podrían requerir servicios rusos de navegación y meteorología.
La prueba surcoreana ocurre una semana después de que un buque chino realizara un viaje similar con el objetivo de avanzar hacia la creación de una ruta marítima regular entre Asia y Europa.
Buscan alternativas ante las dificultades en otras rutas
La búsqueda de nuevas rutas también se extiende a otros corredores marítimos. En el Canal de Panamá, el aumento de la congestión y las tarifas de tránsito ha llevado a empresas como Chevron a recurrir a transferencias de gas licuado de petróleo entre barcos para mantener sus envíos hacia Asia.
Los problemas en Panamá están relacionados con la reducción de los niveles de agua y el incremento de la demanda, mientras que el conflicto en Oriente Medio ha modificado los flujos energéticos internacionales.
Estos cambios muestran cómo las tensiones geopolíticas y las condiciones climáticas están obligando al transporte marítimo internacional a buscar rutas y mecanismos alternativos para mantener el comercio entre Asia, Europa y América.






