El Congreso de Nicaragua, controlado por el oficialismo, aprobó en primera votación una reforma constitucional que prohíbe la participación de partidos de oposición en las elecciones y amplía de seis a siete años el periodo presidencial.

La iniciativa, respaldada por los copresidentes Daniel Ortega y Rosario Murillo, deberá ser ratificada en una segunda votación a partir del 18 de enero para entrar en vigor, de acuerdo con el procedimiento legislativo del país.

Además de extender el mandato presidencial, la reforma contempla ampliar a siete años los periodos de otros funcionarios electos, así como de los jefes del Ejército y la Policía.

La aprobación se realizó durante una sesión especial de la Asamblea Nacional celebrada en la ciudad de León, donde el presidente del Parlamento, Gustavo Porras, declaró aprobada la reforma por unanimidad.

La iniciativa ocurre después de que Daniel Ortega anunciara en julio que Nicaragua no celebraría más elecciones para impedir que la oposición regresara al poder.

El anuncio y la propuesta de reforma han generado críticas de Estados Unidos y diversos países de la región, que consideran estas medidas como un nuevo retroceso democrático.

La oposición nicaragüense, prácticamente desarticulada dentro del país tras la crisis política iniciada en 2018, ha advertido desde el exilio que las reformas buscan consolidar el control político de la familia Ortega-Murillo y garantizar la continuidad del actual régimen.

Shares: