La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) se prepara para enfrentar un fenómeno de El Niño que podría ser tan intenso o incluso más severo que el registrado en 2023, escenario que obligará a reforzar las medidas para garantizar la operación de la vía interoceánica y el suministro de agua para la población.

La subadministradora de la ACP y próxima administradora del Canal, Ilya Espino de Marotta, informó que los modelos meteorológicos internacionales anticipan un déficit de lluvias de hasta 55% durante el segundo semestre del año, lo que reducirá la disponibilidad de agua en los lagos que abastecen tanto al Canal como a más de dos millones de habitantes de Panamá.

Como medida preventiva, la ACP inició una reducción gradual del calado permitido para los buques neopanamax que transitan por el canal ampliado. El límite pasó de 50 pies a 49.5 pies desde el 3 de julio, disminuirá a 49 pies el 24 de julio y llegará a 48.5 pies a partir del 15 de agosto.

La autoridad canalera prevé que, tras la temporada seca, entre abril y mayo de 2027 el calado pueda reducirse hasta 44 pies, dependiendo de la evolución de las condiciones climáticas y siempre notificando con anticipación a las navieras.

Espino de Marotta explicó que el Canal inició el verano con niveles de agua superiores a los de años anteriores, lo que ayuda a amortiguar el impacto de la sequía. Sin embargo, el incremento en el número de tránsitos también implica un mayor consumo del recurso hídrico, por lo que la estrategia busca equilibrar el ahorro de agua con la continuidad de las operaciones.

La funcionaria indicó que será en noviembre cuando se determine si resulta necesario reducir el número diario de tránsitos. Durante la crisis provocada por El Niño en 2023, el Canal pasó de operar con un promedio de 36 buques diarios a solo 24, aunque se había contemplado la posibilidad de disminuir hasta 18 cruces por día.

El conflicto en Medio Oriente también modificó recientemente la dinámica de la vía interoceánica. La incertidumbre en el estrecho de Ormuz provocó un incremento temporal del tráfico marítimo, elevando el número de tránsitos diarios hasta 40 y 41 embarcaciones. Actualmente, la cifra se ha estabilizado en alrededor de 37 cruces diarios, aunque los niveles de agua permanecen 17% por debajo del promedio registrado para junio.

La próxima administradora destacó que la experiencia adquirida durante la crisis hídrica de 2023 permitió fortalecer la planeación y anticipar medidas para reducir el impacto económico sobre la industria marítima internacional.

La ACP también conmemoró el décimo aniversario de la ampliación del Canal de Panamá, obra que requirió una inversión de 5 mil 250 millones de dólares. De acuerdo con la autoridad, el proyecto prácticamente ha recuperado su costo, ya que únicamente restan alrededor de 300 millones de dólares por amortizar.

En los últimos dos años, el Canal ha generado ingresos superiores a los 5 mil millones de dólares anuales. Más de la mitad de esos recursos provienen de las esclusas neopanamax, pese a que concentran apenas una cuarta parte del total de tránsitos, debido al mayor tonelaje que movilizan las embarcaciones de gran tamaño.

Paralelamente, la ACP mantiene su plan de expansión para el periodo 2026-2035, con inversiones estimadas en 8 mil 500 millones de dólares destinadas a nuevos puertos en ambas costas, un gasoducto, un corredor logístico terrestre y la construcción del embalse de Río Indio, proyecto considerado estratégico para garantizar el suministro de agua y la competitividad futura del Canal.

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