Brasil celebra este domingo la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, en la que se enfrentan el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Ambos candidatos cerraron sus campañas el sábado con actos multitudinarios en distintas ciudades del país.
Lula encabezó una concentración en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro, y posteriormente viajó a São Paulo para participar en otro acto con sus simpatizantes. Flávio Bolsonaro, por su parte, realizó un recorrido en motocicleta por Belo Horizonte, capital de Minas Gerais, y después encabezó una movilización en Río de Janeiro.
La jornada estuvo marcada por los ataques verbales entre ambos aspirantes. Lula cuestionó la trayectoria y las capacidades de su rival, mientras que Flávio criticó al gobierno actual y presentó su candidatura como una alternativa de cambio.
Encuestas muestran una contienda cerrada
Los últimos sondeos publicados antes de la votación reflejaron una competencia estrecha. Las encuestas de Quaest y Datafolha situaron a Flávio Bolsonaro con 51 por ciento de los votos válidos y a Lula con 49 por ciento, cifras que representan un empate técnico debido al margen de error de los estudios.
Cerca de 159 millones de brasileños están convocados a las urnas para elegir al próximo presidente. La votación se realiza mediante un sistema electrónico y los resultados se esperan para el mismo domingo.
Una década de confrontación política
La polarización entre el Partido de los Trabajadores (PT), encabezado por Lula, y el movimiento bolsonarista se consolidó durante la última década, en un contexto de crisis económica, protestas sociales y escándalos de corrupción relacionados con la empresa estatal Petrobras.
Las movilizaciones de principios de la década de 2010 y el descontento con la clase política contribuyeron al ascenso de Jair Bolsonaro, quien ganó las elecciones presidenciales de 2018 con un discurso conservador y de rechazo a los partidos tradicionales.
En 2022, Lula derrotó a Bolsonaro y regresó a la presidencia después de que la justicia anulara las condenas que le impedían competir electoralmente. Desde entonces, la disputa entre ambos bloques ha mantenido una fuerte presencia en la política brasileña.
La segunda vuelta enfrenta nuevamente a estas dos corrientes, ahora representadas por Lula y Flávio Bolsonaro, en una elección que definirá quién gobernará Brasil durante el próximo periodo presidencial.





