Un dirigible de vigilancia perteneciente a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos y operado por contratistas de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) se desprendió de su sistema de amarre cerca de Laredo, Texas, y posteriormente cayó en territorio mexicano.

De acuerdo con autoridades estadounidenses, el incidente ocurrió el lunes por la tarde en medio de fuertes tormentas eléctricas registradas en la región fronteriza. El aerostato, de aproximadamente 20 metros de longitud, no llevaba tripulación a bordo y tampoco se reportaron personas lesionadas entre el personal que operaba el sistema en tierra.

Un portavoz de la Fuerza de Tarea Conjunta-Frontera Sur informó que el cable de amarre del dirigible se enredó con otras líneas durante las condiciones climáticas adversas. Aunque los operadores intentaron liberar los cables, la aeronave llena de helio terminó soltándose y quedó a la deriva.

Datos del Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos señalaron que en un aeropuerto cercano se registraron ráfagas de viento de hasta 71 kilómetros por hora durante la tormenta.

Las autoridades militares estadounidenses evitaron precisar el modelo del dirigible y únicamente lo describieron como un “aerostato mediano”.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza utiliza este tipo de aeronaves en distintas zonas fronterizas para labores de vigilancia. Algunos de estos dirigibles cuentan con cámaras de alta resolución y otros poseen sistemas de radar capaces de detectar drones y aeronaves utilizadas por grupos de contrabando.

El paradero del aerostato permaneció desconocido hasta que fue localizado por las Fuerzas Armadas mexicanas en una zona remota al suroeste de Laredo. Actualmente, autoridades militares de México y Estados Unidos mantienen coordinación para recuperar el equipo.

La CBP no emitió comentarios oficiales adicionales sobre el incidente.

El uso de dirigibles tácticos para vigilancia fronteriza por parte de la Patrulla Fronteriza comenzó en 2012, aunque el programa ha enfrentado problemas recurrentes de financiamiento. Gran parte de estas aeronaves fueron desarrolladas originalmente por el Departamento de Defensa estadounidense para operaciones militares en Irak y Afganistán.

No es la primera vez que ocurre un incidente de este tipo. En marzo de 2025, un aerostato de vigilancia de aproximadamente 60 metros que operaba en South Padre Island, Texas, se desprendió de su amarre y recorrió cerca de 965 kilómetros antes de impactarse contra líneas eléctricas cerca de Dallas.

La CBP mantiene un papel clave en la estrategia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para reforzar la seguridad en la frontera con México y combatir la migración irregular.

El incremento en el despliegue de equipo militar y tecnología de vigilancia también ha provocado incidentes recientes. En febrero pasado, el uso de un sistema láser antidrones por parte de la CBP obligó al cierre temporal del espacio aéreo civil sobre El Paso, Texas, luego de operaciones para derribar globos en la zona fronteriza.

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