Especialistas en enfermedades infecciosas alertaron sobre un inicio inusualmente temprano de la temporada del virus del Nilo Occidental en Estados Unidos, situación que ha encendido las alarmas debido al incremento de casos graves registrados durante las primeras semanas del verano.

De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), hasta el 30 de junio se habían confirmado 48 casos en el país, de los cuales 38 correspondieron a enfermedad neuroinvasiva, la forma más severa de la infección, que afecta el cerebro y el sistema nervioso. Es el comienzo más temprano de la temporada desde 2004.

El infectólogo Peter Hotez, director del Centro para el Desarrollo de Vacunas del Hospital Infantil de Texas, aseguró que toma precauciones extremas para evitar las picaduras de mosquitos, principal vía de transmisión del virus.

Hotez recordó el caso del exdirector del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, Anthony Fauci, quien contrajo el virus en 2024 y posteriormente afirmó que fue la enfermedad más grave que había padecido.

Los especialistas advierten que las cifras oficiales representan solo una parte de los contagios, ya que muchas personas desarrollan síntomas leves o no presentan molestias, por lo que no buscan atención médica. Según estimaciones de los CDC, el número real de infecciones podría ser hasta 30 veces mayor.

Hasta ahora se ha detectado actividad del virus en 23 estados, el registro más alto para esta época del año en la última década. Las personas mayores de 60 años son consideradas el grupo con mayor riesgo de desarrollar complicaciones graves, como meningitis o encefalitis.

Uno de los focos más importantes se localiza en el condado de Maricopa, Arizona, donde se han confirmado 29 casos y cuatro fallecimientos, cifras superiores a las registradas en el mismo periodo del año anterior.

Actualmente no existe un tratamiento específico contra el virus del Nilo Occidental ni una vacuna aprobada para uso humano, aunque algunos candidatos continúan en investigación. Por ello, los expertos insisten en que la mejor estrategia es prevenir las picaduras de mosquitos.

Entre las principales recomendaciones se encuentran eliminar recipientes con agua estancada, utilizar repelentes registrados, vestir ropa de manga larga y pantalones, instalar o reparar mosquiteros, aplicar permetrina en la ropa para actividades al aire libre y evitar la exposición durante el amanecer y el atardecer, cuando los mosquitos presentan mayor actividad.

Los especialistas también hicieron un llamado a fortalecer los programas de control de mosquitos y aumentar la inversión en el desarrollo de vacunas para reducir el impacto de esta enfermedad en los próximos años.

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