A tres años de las huelgas que paralizaron Hollywood en 2023, el sindicato de actores SAG-AFTRA y los estudios cinematográficos alcanzaron un nuevo acuerdo laboral que incorpora mayores protecciones frente al uso de la inteligencia artificial (IA) en la industria del entretenimiento.

Duncan Crabtree-Ireland, director ejecutivo nacional de SAG-AFTRA, aseguró que las negociaciones se desarrollaron en un ambiente más colaborativo que en el pasado, con una mayor disposición de los estudios y plataformas de streaming para atender las preocupaciones de los trabajadores sobre el impacto de las nuevas tecnologías.

El dirigente sindical señaló que las huelgas de 2023 contribuyeron a redefinir la relación entre las empresas y los sindicatos, permitiendo una mejor comprensión de la necesidad de establecer reglas claras sobre el uso de la inteligencia artificial en producciones audiovisuales.

Uno de los principales puntos del acuerdo es la regulación de los llamados personajes sintéticos, creados completamente mediante inteligencia artificial, así como de las réplicas digitales de actores reales, vivos o fallecidos.

Crabtree-Ireland explicó que las réplicas digitales solo podrán utilizarse con el consentimiento informado del intérprete o de sus representantes, además de garantizar una compensación económica justa. Esta disposición busca evitar el uso no autorizado de la imagen y la voz de los artistas.

En cuanto a los personajes sintéticos, el convenio establece que su utilización deberá limitarse a circunstancias excepcionales en las que aporten un valor significativo a la producción. En caso de controversias, las diferencias podrán resolverse mediante procesos de arbitraje.

El tema cobró relevancia tras la aparición de personajes generados completamente por inteligencia artificial, como Tilly Norwood, una creación de la productora británica Particle6 que generó debate en la industria al protagonizar un cortometraje difundido en redes sociales.

Asimismo, el acuerdo incorpora medidas relacionadas con el doblaje, con el objetivo de impedir que las voces de los actores sean replicadas automáticamente en otros idiomas sin autorización, una práctica que ha generado preocupación entre profesionales del sector por el posible impacto en las fuentes de empleo.

Aunque los integrantes de SAG-AFTRA consideran que las nuevas disposiciones representan un avance importante, el sindicato reconoce que la rápida evolución de la inteligencia artificial continuará siendo uno de los principales desafíos para la industria del entretenimiento en los próximos años.

Shares: