Integrantes brasileños de la Flotilla Global Sumud denunciaron este domingo haber sufrido golpizas, malos tratos y presuntos abusos sexuales por parte de militares israelíes, luego de que el barco humanitario en el que viajaban hacia la Franja de Gaza fuera interceptado por Israel.
Durante una conferencia de prensa realizada en el Aeropuerto Internacional de Guarulhos, en São Paulo, el pediatra brasileño Cássio Pelegrini aseguró que algunos detenidos fueron víctimas de violencia sexual mientras permanecían bajo custodia israelí.
El médico afirmó que las imágenes difundidas por el ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben-Gvir, solo muestran una parte de lo ocurrido durante la detención.
“Durante el tiempo que estuve en Ashdod, antes de ingresar a migración, se podían escuchar los gritos de personas siendo violadas”, declaró Pelegrini, quien además afirmó haber regresado a Brasil con una fractura de costilla tras presuntas agresiones físicas.
Los activistas señalaron que fueron retenidos con los ojos vendados durante varias horas, sin acceso adecuado a sanitarios ni atención médica, y posteriormente obligados a abordar vuelos de deportación pese a presentar lesiones.
La activista Beatriz Moreira relató que las agresiones comenzaron desde el abordaje al barco humanitario en aguas internacionales, a más de 300 millas náuticas de Gaza.
Según su testimonio, los detenidos fueron trasladados a “barcos-prisión” y confinados dentro de contenedores de carga en condiciones de hacinamiento, frío y falta de higiene.
Moreira y la activista Ariadne Teles denunciaron haber sufrido fracturas en las muñecas durante el operativo.
Los activistas afirmaron además que otros integrantes internacionales de la flotilla presentaron neumotórax, fracturas nasales, pérdida de dientes y lesiones pulmonares que requirieron intervenciones médicas de emergencia antes de ser deportados.
Tras conocerse los señalamientos, el gobierno de Brasil convocó a la encargada de negocios de la Embajada de Israel en Brasilia, Rasha Athamni, para solicitar explicaciones sobre el trato dado a los activistas.
Las tensiones diplomáticas entre Brasil e Israel se han agravado desde el inicio de la ofensiva israelí sobre Gaza, conflicto que el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva ha calificado públicamente como un “genocidio”, lo que provocó que Israel lo declarara persona non grata.






