Organizaciones y colectivos que defienden el derecho a la vivienda en Portugal plantearon convocar una huelga general para exigir medidas frente a la crisis habitacional. La propuesta cobró fuerza tras el anuncio de una movilización similar en España para el próximo 11 de noviembre.
Este domingo, manifestantes se concentraron nuevamente en Lisboa y Oporto, mientras las asambleas populares celebradas diariamente desde hace más de una semana han servido para discutir la posibilidad de impulsar una huelga en ambos países.
João Veloso, portavoz de la Acampada de Lisboa, consideró que la participación en las protestas hace cada vez más necesaria una convocatoria de este tipo. También expresó su confianza en que las movilizaciones lleven al Gobierno portugués a retirar su propuesta de reforma de la ley de alquiler.
La iniciativa del Ejecutivo conservador contempla acelerar los desahucios, eliminar el periodo mínimo de tres años aplicable a determinadas renovaciones automáticas de contratos y permitir que los propietarios soliciten hasta tres meses de renta por adelantado, frente a los dos actuales. También propone eliminar el límite específico de dos mensualidades para las fianzas.
Los organizadores buscan extender las movilizaciones a más ciudades. Además de Lisboa y Oporto, se han registrado manifestaciones en Coimbra y comienzan a desarrollarse acciones en Faro.
En España, organizaciones sindicales y sociales convocaron una huelga general para el miércoles 11 de noviembre, con demandas relacionadas con el acceso a la vivienda y la mejora de las condiciones laborales.
La continuidad de las acampadas en Portugal se discutía este domingo en las asambleas populares, donde los participantes decidirían si instalarían nuevamente tiendas de campaña o pasarían la noche en sacos de dormir.
Las protestas se producen después de que la Policía interviniera en una acampada y detuviera a manifestantes. Las autoridades reportaron 31 detenidos en Lisboa y 11 en Oporto, mientras que los organizadores señalaron que el número total superaba las tres decenas. La actuación policial ha generado cuestionamientos de distintos sectores.





