La Premio Nobel de la Paz 1992, Rigoberta Menchú Tum, afirmó que las redes de impunidad, el crimen organizado y los llamados “poderes ocultos” han aprovechado las debilidades del sistema legal para cooptar las instituciones de justicia en Guatemala.
En entrevista con EFE, con motivo del homenaje que recibirá durante la Feria Internacional del Libro de Guatemala (Filgua 2026), la activista sostuvo que las instituciones encargadas de proteger a la ciudadanía han sido capturadas por intereses que favorecen la impunidad.
“Aquí la justicia está en manos de quien puede ejercer la justicia, y eso es lo más triste”, expresó.
Menchú señaló que, tras la firma de los Acuerdos de Paz de 1996, que pusieron fin a 36 años de conflicto armado interno, estructuras vinculadas al narcotráfico y al crimen organizado ocuparon espacios que el Estado no logró fortalecer a tiempo.
A su juicio, estas organizaciones consolidaron su influencia sobre las instituciones que debían garantizar un sistema de justicia independiente.
Como ejemplo, mencionó el caso del periodista José Rubén Zamora Marroquín, fundador del desaparecido diario elPeriódico, quien permaneció casi tres años en prisión preventiva en un proceso que ha sido señalado internacionalmente como una represalia política.
También hizo referencia a los líderes indígenas Luis Pacheco y Héctor Chaclán, procesados penalmente tras encabezar movilizaciones en defensa de la democracia, y consideró que en ambos casos se vulneró el principio de presunción de inocencia.
Menchú calificó estos procesos como “un teatro que verdaderamente avergüenza a Guatemala”, al considerar que proyectan una imagen negativa del país ante la comunidad internacional.
La activista también criticó las deficiencias en los programas de reparación para las víctimas del conflicto armado, al señalar que la falta de criterios claros para definir quiénes deben ser reconocidos como víctimas ha dificultado el cumplimiento de los compromisos establecidos en los Acuerdos de Paz.
Asimismo, sostuvo que Guatemala sigue enfrentando una deuda histórica al no reconocer plenamente su carácter pluricultural, multiétnico y multilingüe, lo que mantiene una brecha entre las decisiones gubernamentales y las necesidades de las comunidades indígenas.
En el marco de Filgua 2026, cuya vigésima tercera edición se realizará del 7 al 19 de julio con Alemania como país invitado de honor, Menchú destacó el papel de la lectura como una herramienta para fortalecer el pensamiento crítico de las nuevas generaciones.
“La lectura libera la mente. Un libro no se puede asesinar”, afirmó, al invitar a la juventud guatemalteca a acercarse a los libros y valorar el arte, la cultura y la riqueza de los pueblos originarios como pilares para construir un mejor futuro.





