El sismo dejó cerca de 30 heridos leves y ninguna víctima mortal, según el balance oficial. El gobierno destinó hasta 100 millones de dólares para atender la emergencia.
El gobierno de Panamá intensificó la distribución de alimentos, agua potable y artículos de primera necesidad en las regiones afectadas por el terremoto de magnitud 7.7 registrado el viernes pasado. La rehabilitación de carreteras ha permitido agilizar la entrega de suministros en las provincias del centro y sur del país.
El presidente panameño, José Raúl Mulino, informó durante un recorrido por una instalación del Instituto de Mercadeo Agropecuario, en Herrera, que se preparan miles de bolsas con alimentos para distribuirlas casa por casa en esa provincia y en las de Los Santos y Coclé.
El mandatario señaló que los apoyos se entregarán de manera ordenada y estarán dirigidos a las personas que más los necesitan. También indicó que se trabaja en el restablecimiento del abastecimiento de agua potable.
Una de las vías rehabilitadas conduce a Tonosí, localidad costera cercana al epicentro del sismo, ubicada a unos 180 kilómetros de la capital panameña. Durante los primeros días de la emergencia, helicópteros del Servicio Nacional Aeronaval trasladaron agua, alimentos secos y otros suministros a los habitantes de esa comunidad.
El Ministerio de Seguridad Pública informó que entre el sábado y el domingo se transportaron por vía aérea cerca de 26 toneladas de ayuda humanitaria hacia las zonas más afectadas.
Más de mil 400 estructuras dañadas
El balance oficial reporta cerca de 30 personas con heridas leves, sin fallecidos ni desaparecidos. Sin embargo, las inspecciones han identificado daños en más de mil 400 estructuras en diferentes puntos del país.
Entre los inmuebles afectados se encuentran:
- 840 viviendas y edificios habitacionales.
- 419 escuelas.
- Más de 60 edificios gubernamentales.
- 24 centros de salud.
- 12 hoteles.
- 27 iglesias.
Las autoridades todavía no han cuantificado el monto total de las pérdidas materiales ocasionadas por el terremoto.
Para atender las consecuencias del desastre, el gobierno declaró un estado de emergencia nacional que permitirá canalizar hasta 100 millones de dólares en recursos para las labores de respuesta y recuperación.
Suspenden clases para continuar con las evaluaciones
Mulino anunció que las clases permanecerán suspendidas en todo el país este lunes, con la intención de permitir que continúen las labores de revisión y atención de la emergencia. El objetivo, señaló, es reanudar las actividades el martes.
El presidente destacó que la ausencia de víctimas mortales representa un resultado favorable frente a la magnitud del movimiento sísmico, mientras las autoridades mantienen las tareas de asistencia y evaluación de daños en las comunidades afectadas.





