Empresarios de Ohio reportan gastos millonarios por los gravámenes al aluminio y mayores tarifas de transporte, mientras crece la incertidumbre de cara a las elecciones legislativas de noviembre.

Las políticas arancelarias del presidente estadounidense, Donald Trump, y el aumento de los costos de transporte derivados del conflicto con Irán presionan las finanzas de empresas manufactureras en Estados Unidos, que enfrentan mayores gastos de importación y dificultades para mantener sus precios competitivos.

Uno de los casos es Shapes Unlimited, compañía con sede en Ohio dedicada a fabricar puertas, rejas y barandales de aluminio. Su director, Doug Rende, afirmó que los costos adicionales acumulados durante este año ascienden a entre 4.5 y 5 millones de dólares, principalmente por los aranceles aplicados al metal.

La empresa depende de las importaciones debido a que la producción nacional de aluminio no cubre sus necesidades. Según Rende, los gravámenes elevaron los costos de adquisición de la materia prima, mientras que el encarecimiento de los combustibles y del transporte internacional agregó presión a sus operaciones.

El empresario señaló que el traslado de mercancías desde sus proveedores ahora representa alrededor de 6 mil 500 dólares adicionales por contenedor.

Ante este escenario, Rende advirtió que las compañías no siempre pueden trasladar los incrementos al consumidor final, debido a que existe un límite en los precios que los compradores están dispuestos a pagar.

Empresas enfrentan incertidumbre comercial

Las dificultades también afectan a otros fabricantes de Ohio. Sam Miller, empresario dedicado a producir artículos para cocinas y baños, explicó que su compañía ha tenido que absorber costos derivados de los aranceles a las importaciones asiáticas.

Aunque recuperó parte de los gastos después de que la Corte Suprema de Estados Unidos anuló una parte importante de los gravámenes anteriores, posteriormente tuvo que enfrentar nuevas tarifas impuestas por Trump.

Miller también reportó dificultades para ampliar sus operaciones en Canadá debido a las tensiones comerciales entre ambos países. El empresario tenía previsto abrir un centro de distribución en territorio canadiense, pero el proyecto acumula retrasos.

Las afectaciones tienen especial relevancia para Ohio, cuya actividad industrial mantiene una estrecha relación comercial con Canadá. De acuerdo con Guy Coviello, presidente de la Cámara Regional de Youngstown/Warren, algunas de las cerca de 3 mil empresas representadas por el organismo han perdido clientes o reducido sus operaciones.

Coviello explicó que los aranceles pueden elevar los costos en cadenas de suministro donde ciertos productos cruzan varias veces la frontera antes de llegar al consumidor final.

El representante empresarial consideró que los gravámenes pueden tener sentido en sectores estratégicos, como defensa y salud, pero advirtió sobre los riesgos de aplicarlos a productos que no son esenciales o que tampoco se fabrican en cantidades suficientes dentro de Estados Unidos.

El impacto económico entra en el debate electoral

Las consecuencias de estas medidas también se han incorporado al debate político previo a las elecciones legislativas del 3 de noviembre, en las que el Partido Republicano buscará conservar el control del Congreso.

Algunos empresarios consultados expresaron inconformidad con las decisiones económicas de la administración Trump y cuestionaron la capacidad de las instituciones para limitar las atribuciones del Ejecutivo.

La oposición demócrata busca aprovechar el descontento por los costos empresariales y la incertidumbre comercial como parte de su estrategia electoral. Sin embargo, el impacto de estas preocupaciones en el comportamiento de los votantes aún está por determinarse.

A las tensiones arancelarias se suma el conflicto con Irán, que ha encarecido el transporte y complicado las rutas comerciales en Oriente Medio. Para las empresas que dependen de materias primas importadas, la combinación de mayores tarifas y costos logísticos representa un desafío adicional para planear inversiones, sostener márgenes de ganancia y mantener sus precios.

El escenario evidencia las dificultades que enfrentan algunos sectores manufactureros estadounidenses cuando las medidas de protección comercial elevan el costo de insumos que la industria nacional no produce en cantidades suficientes.

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