El nuevo rey de Noruega, Haakon VIII, participó este domingo en una misa en memoria de su padre, el rey Harald, fallecido el viernes, mientras el Palacio Real anunció que el funeral de Estado se celebrará el próximo 9 de septiembre en la catedral de Oslo.
Haakon, de 53 años, acudió a la iglesia de Asker acompañado por sus hijos, la princesa heredera Ingrid Alexandra y el príncipe Sverre Magnus, así como por su madre, la reina Sonia. Su esposa, la reina Mette-Marit, no participó debido a que continúa recuperándose del trasplante de pulmón al que fue sometida en junio.
Noruega mantiene un periodo de luto nacional. A partir del martes, el Palacio Real habilitará una capilla ardiente en la residencia oficial para que la población pueda despedir al monarca, que permanecerá abierta hasta un día antes del funeral.
En distintas ciudades del país se celebraron misas en memoria de Harald. En Oslo, cientos de personas acudieron desde temprano a la catedral para participar en los homenajes.
Durante la ceremonia, la obispa Sunniva Gylver destacó el papel de Harald como una figura capaz de ofrecer consuelo en medio de conflictos internacionales, cambio climático y creciente polarización. También resaltó sus discursos sobre estos temas como espacios para fomentar el diálogo entre la sociedad.
Haakon VIII prestará juramento ante el Parlamento el martes. No se prevé una coronación, debido a que Noruega abolió esta ceremonia en 1908, aunque el nuevo monarca podría optar posteriormente por una ceremonia de consagración en la catedral de Trondheim.
El inicio de su reinado ocurre además en medio de controversias relacionadas con su familia, entre ellas los vínculos pasados de Mette-Marit con Jeffrey Epstein y la condena de su hijo, Marius Borg Høiby, por dos violaciones.






